La central nuclear de Barakah, ubicada en el desierto occidental de Abu Dhabi, fue blanco este domingo de un ataque con drones que destruyó un generador eléctrico situado fuera de su perímetro interior. El impacto provocó un incendio que fue controlado por los equipos de emergencia del complejo, el cual representa la primera y única instalación atómica comercial de la Península Arábiga.
Las autoridades de Abu Dhabi descartaron la existencia de personas heridas o la elevación de los niveles de radiactividad en la zona periférica. El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), a través de su director general Rafael Grossi, manifestó una profunda preocupación ante el suceso y reiteró que cualquier actividad militar que amenace la seguridad nuclear es inaceptable.

Aunque el gobierno emiratí evitó señalar directamente a los responsables del ataque, las sospechas oficiales se centran en el régimen de Irán, debido al incremento de las amenazas de Teherán hacia los EAU tras la instalación de sistemas de defensa antiaérea israelíes en su territorio.
El complejo de Barakah, valorado en 20.000 millones de dólares, fue construido en alianza con Corea del Sur y comenzó su actividad comercial en el año 2020. Actualmente, la central cuenta con cuatro reactores diseñados para cubrir una cuarta parte de las necesidades eléctricas de los siete emiratos de la federación.
Para mitigar los temores de proliferación atómica en la región, el gobierno emiratí suscribió con Washington el denominado Acuerdo 123, un tratado bilateral que prohíbe explícitamente el enriquecimiento nacional de uranio y obliga al país a importar todo el combustible desde el extranjero.
La escalada de tensiones se reflejó en los medios de comunicación oficiales de Teherán, donde la televisión estatal iraní transmitió segmentos en vivo con presentadores portando fusiles de asalto Kalashnikov. Durante las emisiones de la Guardia Revolucionaria, conductores de noticias simularon disparos contra símbolos patrios de los Emiratos Árabes Unidos, incentivando la movilización popular ante una eventual reanudación de la guerra abierta.
(Con información de AP y EFE)