El régimen terrorista de Irán entregó este domingo un nuevo paquete de propuestas al ministro del Interior de Pakistán, Mohsin Naqvi, con el objetivo de reactivar las negociaciones bilaterales y evitar el colapso definitivo del frágil alto el fuego vigente desde abril. El documento, entregado en Teherán al mediador paquistaní, fusiona el plan inicial de 14 puntos de la teocracia con las firmes condiciones exigidas por la Casa Blanca.
La administración de Donald Trump mantiene una postura de máxima presión y ha fijado cinco condiciones innegociables a través de la mediación de Islamabad. Entre las exigencias de Washington destacan la entrega inmediata de 440 kilos de uranio enriquecido al 60%, el desmantelamiento de casi la totalidad de sus instalaciones atómicas y la negativa absoluta a pagar compensaciones de guerra o desbloquear los activos congelados del régimen en el exterior.
El Estado patrocinador del terrorismo había intentado imponer la semana pasada demandas previas que fueron calificadas por el presidente Trump como un "pedazo de basura". Teherán exigía el levantamiento incondicional de las sanciones económicas, la liberación total de sus fondos financieros y el reconocimiento de su soberanía sobre el estratégico estrecho de Ormuz.

Pese al cruce de descalificaciones, el canciller del régimen, Abbas Araghchi, confirmó durante una cumbre de los BRICS en Nueva Delhi que el intercambio de mensajes indirectos no se ha interrumpido, buscando desesperadamente vías para mitigar el cerco económico norteamericano.
El brazo armado de la dictadura islámica reforzó la retórica belicista mediante declaraciones del portavoz de las Fuerzas Armadas iraníes, Abolfazl Shekarchi, quien amenazó con ejecutar acciones ofensivas e inéditas contra los activos militares de Estados Unidos en la región si se reanudan los bombardeos. En paralelo, el aparato político movilizó a Qalibaf para supervisar de manera directa las relaciones estratégicas con China, tras el regreso de Trump de su visita oficial a Beijing.
La inestabilidad regional se agudizó tras el ataque terrorista con drones perpetrado este domingo contra la central nuclear de Barakah en los Emiratos Árabes Unidos, un atentado que provocó la condena del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). Aunque ninguna organización se atribuyó la autoría, las agencias de inteligencia occidentales apuntan al régimen de Teherán debido a sus recientes amenazas contra los países del Golfo que albergan sistemas de defensa israelíes.
(Con información de Reuters)