Las autoridades sanitarias de Estados Unidos han activado protocolos de monitoreo intensivo sobre los pasajeros del crucero MV Hondius que regresaron recientemente al país. La medida surge tras confirmarse un brote de Andes hantavirus a bordo, que hasta el momento ha dejado cinco contagios y tres muertes.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), en coordinación con departamentos de salud en Arizona y Georgia, realizan un seguimiento estricto de los ciudadanos expuestos. Aunque por ahora no se han reportado síntomas en el territorio nacional, la vigilancia es crítica debido a que esta variante específica es una de las pocas capaces de transmitirse directamente de persona a persona.

El brote fue identificado inicialmente por expertos en Sudáfrica y Suiza, quienes confirmaron que se trata de la cepa Andes, reconocida internacionalmente por su letalidad y capacidad de propagación interpersonal. Actualmente, cerca de 100 personas permanecen bajo observación estricta en la embarcación mientras esta navega hacia las Islas Canarias.
El personal sanitario y la tripulación han sido catalogados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como el grupo de mayor riesgo debido al contacto estrecho con los pacientes infectados, incluyendo a un ciudadano alemán cuya muerte el pasado 2 de mayo fue el detonante de la alerta sanitaria global.
La operadora del crucero, Oceanwide Expeditions, ha reforzado el equipo médico a bordo con especialistas en enfermedades infecciosas enviados desde los Países Bajos. El navío tiene previsto atracar en el puerto de Granadilla de Abona, en Tenerife, donde se aplicará un protocolo de desembarco y repatriación coordinado por el mecanismo de protección civil europea.
Países como el Reino Unido y Suiza también han iniciado controles comunitarios para quienes desembarcaron antes de que se hiciera pública la emergencia. El director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, confirmó que se está rastreando cada contacto posible para evitar que el brote se extienda fuera de los entornos controlados.
La ministra de Sanidad de España, Mónica García, aseguró que el operativo de evacuación priorizará el traslado de ciudadanos extranjeros a sus países de origen, siempre que su condición médica lo permita. Mientras tanto, dos pacientes en estado grave ya han sido trasladados a centros especializados en los Países Bajos para recibir tratamiento intensivo.