El presidente Donald Trump y su homólogo ruso Vladimir Putin mantuvieron este miércoles 29 de abril una extensa llamada telefónica para abordar la inestabilidad en Oriente Medio. Según confirmaron fuentes del Kremlin y la prensa internacional, la conversación (la primera anunciada públicamente desde el inicio de las hostilidades con Teherán) sirvió para que ambos líderes alinearan posiciones sobre el conflicto en el Golfo Pérsico, con una atención especial a la contención de la amenaza nuclear iraní.
Durante la llamada, Putin calificó de "acierto" la decisión estratégica de Trump de extender el alto el fuego con el régimen de los ayatolás, considerando que esta medida es la correcta para estabilizar la región y otorgar una oportunidad real a las negociaciones. El líder ruso expuso diversas ideas para resolver el conflicto derivado del programa atómico de Irán, mientras que el presidente de los Estados Unidos mostró una actitud receptiva, subrayando su convicción de que su política de "paz a través de la fuerza" está dando los frutos necesarios para un nuevo orden regional.
Además del escenario en Oriente Medio, la charla telefónica incluyó un importante gesto de distensión respecto a la guerra de Ucrania. Putin propuso a Trump establecer un alto el fuego temporal el próximo mes para conmemorar el aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial, una iniciativa ante la cual el mandatario estadounidense reaccionó positivamente. Trump llegó a manifestar que, tras el rumbo que han tomado los acontecimientos internacionales, cree que un acuerdo para poner fin al conflicto en el este de Europa está "cerca".
Este acercamiento entre las dos potencias ocurre cuando la Operación Epic Fury, de la administración Trump busca desmantelar las estructuras de agresión de Irán sin comprometer la seguridad global. La sintonía mostrada entre Washington y Moscú sugiere una coordinación que podría facilitar el control de las ambiciones de Teherán, garantizando la protección de los aliados en la zona, especialmente Israel, y asegurando el flujo energético en el Golfo Pérsico.
Fuentes: ABC / El Correo