Emiratos Árabes Unidos (EAU) ha denunciado formalmente la "transgresión inaceptable" del régimen de Irán, tras una serie de ataques con drones y misiles que impactaron zonas civiles e industriales del país. Ante esta agresión, el Ministerio de Exteriores emiratí anunció que se reserva el derecho legítimo de responder con firmeza para garantizar la protección de su seguridad nacional y su integridad territorial.

“Se reserva el pleno y legítimo derecho de responder a estos ataques de manera que garantice la protección de su soberanía y seguridad nacional”.
La reacción de las naciones vecinas ha sido de un apoyo total e incondicional hacia los Emiratos. La Liga Árabe expresó su respaldo absoluto, recordando que la seguridad nacional árabe es una estructura indivisible que no tolerará más agresiones por parte de la tiranía chiíta. Su secretario general denunció la "flagrante violación" de los acuerdos de paz por parte de la Guardia Revolucionaria.
El hostigamiento iraní también alcanzó a un buque cisterna de la petrolera nacional emiratí, en un claro intento de sabotaje contra el suministro energético global. Estas acciones de piratería estatal ocurren justo cuando la administración de Donald Trump ha desplegado el "Proyecto Libertad" para garantizar la navegación comercial, dejando al régimen de los ayatolás en una posición de aislamiento total.
Jasem Mohamed al Budaiwi, secretario general del Consejo de Cooperación del Golfo, subrayó que cualquier ataque contra los Emiratos es "reprobable en todos los sentidos" y recibirá una respuesta coordinada de los aliados regionales. La firmeza mostrada por Abu Dabi, sumada al liderazgo imponente de Estados Unidos, configura un frente de resistencia que Irán no podrá quebrar sin enfrentar consecuencias devastadoras para su propia estructura militar.
(Con información de EFE y agencias)