Wall Street y los principales mercados globales sufrieron retrocesos este lunes, alejándose de sus máximos históricos debido al recrudecimiento de las hostilidades en el Golfo Pérsico. El S&P 500 cayó un 0,39% y el Dow Jones cedió más de 500 puntos. El crudo Brent escaló un 5,8%, cerrando en 114,44 dólares por barril, ante la amenaza directa sobre el estrecho de Ormuz.
La jornada de violencia incluyó explosiones en buques operados por navieras surcoreanas e incendios masivos en las instalaciones portuarias de los Emiratos Árabes Unidos provocados por drones iraníes. Teherán ha intensificado su retórica bélica publicando mapas donde pretende ampliar su control territorial sobre puertos estratégicos emiratíes, desafiando abiertamente el Proyecto Libertad liderado por Estados Unidos.

Ante la piratería estatal de la Guardia Revolucionaria, el presidente Donald Trump lanzó una advertencia definitiva, asegurando que Irán será "borrado de la faz de la Tierra" si persiste en atacar embarcaciones estadounidenses. Trump ha ordenado a la Armada escoltar activamente a los buques mercantes a través de Ormuz, una misión que ya ha producido los primeros enfrentamientos directos.
“Irán será borrado de la faz de la Tierra si ataca embarcaciones estadounidenses; este proceso humanitario de liberación será tratado con firmeza”, advirtió Donald Trump.
El petróleo acumuló una subida del 88% en lo que va del año. Analistas de UBS advierten que la tendencia alcista persistirá mientras el tráfico por el estrecho siga restringido por el hostigamiento iraní. Además del sector energético, el mercado de bonos también reflejó la tensión: el rendimiento del Tesoro a 10 años trepó al 4,44%, lo que encarece directamente las hipotecas y préstamos para las familias estadounidenses, sumando una presión inflacionaria adicional.
Mientras Corea del Sur investiga los daños sufridos por su flota y evalúa sumarse a la coalición de escolta naval, el despliegue del Proyecto Libertad se consolida con más de 100 aeronaves y 15.000 efectivos. Los estrategas de inversión advierten que, con los mercados en niveles tan elevados, no hay margen para errores diplomáticos, situando al estado terrorista iraní como el principal factor de riesgo asimétrico para la economía global.
