John Sterling, la voz inconfundible que acompañó a los New York Yankees durante 36 temporadas, falleció este lunes a los 87 años tras una carrera estelar que definió la radiofonía deportiva estadounidense. Sterling, cuyo nombre real era John Sloss, se convirtió en una institución neoyorquina desde su llegada en 1989, narrando un total de 5.631 encuentros y siendo testigo de cinco títulos de la Serie Mundial.
El cronista fue un ejemplo de compromiso y pasión por el deporte, manteniendo una racha asombrosa de 5.060 partidos consecutivos transmitidos entre 1989 y 2019. Su voz fue el hilo conductor de momentos gloriosos para la franquicia, actuando como maestro de ceremonias en la retirada de los dorsales de leyendas como Mariano Rivera, Andy Pettitte y Bernie Williams.

Lo que realmente distinguió a Sterling fue su sello personal y sus frases icónicas que se grabaron en la memoria colectiva, como el célebre “Thuuuuugh Yankees win” tras cada victoria. Creó apodos memorables que hoy son parte de la historia, como "A Thrilla from Godzilla" para Hideki Matsui o "Burn Baby Burn" para Bernie Williams.
La trayectoria de Sterling comenzó en la década de 1950 en una pequeña emisora de Wellsville, forjándose un nombre en Baltimore y Providence antes de conquistar la Gran Manzana. Durante más de dos décadas, formó una dupla inolvidable con Suzyn Waldman, fusionando el análisis del béisbol con referencias a los musicales de Broadway, una dinámica que fascinó a los oyentes.
Los últimos años del locutor estuvieron marcados por desafíos de salud, incluyendo un infarto sufrido en enero de 2026, lo que aceleró su decisión de alejarse de los agotadores viajes de la temporada. Miembro del Salón de la Fama de Locutores del Estado de Nueva York, Sterling se mantuvo activo con un programa semanal hasta pocos meses antes de su partida.
El fallecimiento de John Sterling marca el cierre de una era dorada para la comunicación deportiva en los Estados Unidos. Su capacidad para transformar un simple juego en un evento épico a través de la radio lo sitúa junto a los más grandes narradores de la historia.