El Ministerio de Defensa de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) confirmó este martes que los drones utilizados en el ataque perpetrado contra la central nuclear de Barakah procedían directamente de territorio iraquí. Las investigaciones técnicas y los sistemas de monitoreo satelital de las fuerzas armadas emiratíes determinaron con precisión milimétrica la trayectoria de las tres aeronaves no tripuladas que vulneraron el espacio aéreo del país el pasado domingo 17 de mayo de 2026.
Este hallazgo confirma que las agrupaciones paramilitares financiadas por Teherán continúan utilizando el suelo de Irak como plataforma de agresión para hostigar la infraestructura económica de la región. El asalto contra la central de Barakah, ubicada estratégicamente en el emirato de Abu Dabi y cerca de las fronteras con Arabia Saudita y Catar, representó un hito sumamente alarmante al tratarse de la primera agresión directa contra una instalación atómica operativa en el mundo árabe.
Uno de los artefactos enemigos logró evadir los sistemas de defensa aérea e impactó contra un generador eléctrico externo, ubicado justo fuera del perímetro de seguridad interna de los reactores, provocando un incendio que requirió la intervención inmediata de las brigadas de emergencia. Afortunadamente, las autoridades reguladoras y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) confirmaron que el incidente no causó pérdidas humanas ni alteró los niveles normales de radiación en la zona.
Ante la gravedad de los acontecimientos, el Consejo de Ministros de Abu Dabi aprobó la liberación inmediata de un fondo de contingencia por valor de 13 millones de dólares destinado de forma íntegra a robustecer la infraestructura de defensa y prevención en torno a sus complejos energéticos críticos. Estos recursos económicos se emplearán de manera urgente en la adquisición de sistemas avanzados de guerra electrónica, la ampliación de laboratorios de monitoreo ambiental y el despliegue de radares de baja cota.
Con esto el Estado busca blindar de forma definitiva la planta de Barakah, una megaestructura que genera una cuarta parte de la energía eléctrica consumida por la federación y que ya figuraba de forma explícita en las listas de objetivos potenciales publicadas por los medios de propaganda del régimen iraní.
Los ministros de Asuntos Exteriores de las principales monarquías árabes se comunicaron telefónicamente con sus pares en Abu Dabi para solidarizarse formalmente, ratificando el legítimo derecho de los Emiratos Árabes Unidos a tomar todas las medidas políticas, diplomáticas y militares necesarias para salvaguardar su integridad territorial de acuerdo con el derecho internacional.
(Con información de Euronews, Infobae, Associated Press)