Los ministros de Economía y Finanzas de los países del G7 ratificaron este martes un acuerdo unánime para sostener la presión económica sobre la Federación Rusa, con el objetivo de evitar que el Kremlin instrumentalice la crisis en Oriente Medio para financiar la invasión de Ucrania. Al término de la cumbre ministerial celebrada en París, bajo la presidencia rotativa de Francia, las siete mayores potencias occidentales —Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Italia, Japón, Canadá y el país anfitrión— confirmaron su determinación de blindar el sistema de sanciones internacionales.
“Estamos firmemente comprometidos en mantener y aplicar sanciones y presiones a Rusia para impedir que obtenga ingresos cruciales para financiar su esfuerzo bélico”.
El ministro francés de Economía, Roland Lescure, enfatizó que el soporte financiero a Kiev sigue siendo un compromiso estratégico inalterable para el bloque, bloqueando de forma coordinada el acceso de Moscú a flujos de capitales extraordinarios derivados de la inestabilidad geopolítica.

Las potencias del G7 exigieron la inmediata reapertura del estrecho de Ormuz que permanece bloqueado por las fuerzas de la República Islámica de Irán. El bloque internacional denunció que las acciones hostiles del régimen de Teherán en el marco de la guerra regional representan una amenaza directa para la estabilidad económica mundial, provocando distorsiones macroeconómicas y un alza sostenida en los precios internacionales del crudo.
El Departamento del Tesoro de los Estados Unidos dispuso una prórroga temporal de 30 días en las exenciones de sanciones para los buques con cargamentos de petróleo ruso que ya se encontraban en alta mar. Esta medida de contingencia de la administración norteamericana busca estabilizar el mercado de combustibles y frenar la escalada de los costos de la energía sin que ello implique un relajamiento de la política de aislamiento financiero de largo plazo contra el Kremlin.
Los gobernadores de los bancos centrales del G7 mantuvieron reuniones de coordinación técnica con el ministro de Finanzas ucraniano, Sergii Marchenko, y el titular del banco central de Kiev. Los representantes de las potencias evaluaron positivamente el avance de las reformas de control del gasto implementadas por las autoridades ucranianas para reducir el déficit fiscal, exigiendo la continuidad de estos ajustes estructurales para garantizar el flujo de asistencia crediticia internacional.
La estrategia del G7 contempla la profundización de las sanciones al transporte marítimo y a las redes financieras que facilitan la evasión de las regulaciones occidentales por parte de consorcios estatales rusos. La consolidación de estas directrices de bloqueo comercial busca contrarrestar las maniobras de triangulación de recursos logísticos del régimen ruso.
(Con información de EFE y AFP)