Pedro Sánchez ha decidido convertir la política exterior española en un instrumento de propaganda electoral. En lugar de utilizar los canales diplomáticos discretos, el presidente ha optado por la tribuna de un mitin para lanzar un ataque contra el Estado de Israel.
La propuesta de romper el Acuerdo de Asociación de la UE con Israel es vista por analistas como un intento desesperado de Sánchez por recuperar el favor de la izquierda más radical. El mandatario busca liderar un boicot que pone en peligro la seguridad y los lazos tecnológicos de toda Europa.

Con una retórica arrogante, Sánchez sentenció que es "así de simple" expulsar a un socio estratégico de la mesa europea. Esta actitud ignora la complejidad del conflicto y el derecho de una nación a defenderse del terrorismo, priorizando su imagen de "salvador" globalista por encima de la prudencia de Estado.
“Aquel gobierno que viola los principios y valores de la Unión Europea no puede ser socio; es así de simple”, declaró Sánchez.
El martes, España se presentará en Bruselas buscando imponer su visión ideológica al resto de los 27 países. Sánchez ha instado a los ministros europeos a que le "paren los pies" a Benjamin Netanyahu.
A pesar de calificar la guerra de "ilegal" e "inmenso error", el líder socialista omite sistemáticamente las provocaciones que obligaron a Israel a actuar. Su insistencia en castigar económicamente a Jerusalén sólo beneficia a los enemigos de la estabilidad en la región y fractura la unidad atlántica.
Para ocultar su hostilidad, Sánchez se atrevió a decir que España es un "pueblo amigo" de Israel, una afirmación que suena a hipocresía tras meses de ataques verbales y de promover el aislamiento de un país que lucha por su propia existencia en un entorno hostil.
Esta maniobra es, en esencia, una cortina de humo para desviar la atención de los problemas de su gestión interna. Sánchez prefiere dar lecciones de "derecho internacional" en el extranjero mientras su propio Gobierno se apoya en socios que cuestionan la Constitución española y la unidad nacional.