Bajo el nombre de "Proyecto Libertad", el gobierno de Estados Unidos ha iniciado una ofensiva militar y logística para recuperar el control del Estrecho de Ormuz, logrando el tránsito exitoso de los dos primeros buques mercantes con bandera estadounidense. El Comando Central (CENTCOM) confirmó que sus fuerzas tuvieron que interceptar misiles de crucero, drones y destruir seis lanchas rápidas de la Guardia Revolucionaria iraní que intentaron emboscar a la flota mercante y a los navíos de guerra que proporcionan el "paraguas defensivo".
El presidente Donald Trump ha defendido la misión como un esfuerzo humanitario esencial para liberar a "transeúntes neutrales e inocentes" cuyos suministros se agotan por el bloqueo. Sin embargo, su tono ha sido de máxima advertencia, asegurando que cualquier ataque directo contra activos estadounidenses será respondido con una "fuerza abrumadora" capaz de borrar la amenaza iraní.

Desde el ámbito militar, el almirante Brad Cooper, comandante del CENTCOM, detalló que la operación no consiste en escoltas individuales, sino en un sistema de defensa escalonado que combina guerra electrónica y patrullaje aéreo y naval constante. Tras semanas de limpieza y validación de rutas mediante tecnología avanzada, Estados Unidos busca restablecer el flujo de crudo en una vía por la que transita una cuarta parte del comercio mundial de petróleo.
La respuesta de Teherán ha sido de absoluto rechazo y negación. Ali Abdollahi, jefe del mando unificado del ejército iraní, calificó las afirmaciones de éxito estadounidense como "fantasiosas" y aseguró que ningún buque ha transitado la vía bajo supervisión extranjera. La Guardia Revolucionaria ha reiterado que el estrecho es su principal punto de influencia y que el despliegue de los 15.000 efectivos de EE. UU. será tratado como un objetivo legítimo si las fuerzas norteamericanas intentan consolidar su presencia en aguas que Irán considera propias.
El coronel retirado Ray Gerber señaló que los datos de tráfico marítimo internacional aún no reflejan una reanudación del comercio a gran escala, ya que la mayoría de las empresas navieras privadas permanecen a la espera de garantías más sólidas. Gerber advirtió que la mayor amenaza podrían ser las minas navales, cuya limpieza total es extremadamente compleja, y que la pérdida de influencia de Irán sobre este punto de control podría desencadenar un conflicto abierto y mucho más violento en las próximas semanas.
Fuente: Fox News.