La Fiscalía General del Estado solicitó este jueves una condena contra el expresidente Abdalá Bucaram Ortiz y su hijo, Jacobo Bucaram Pulley. Tras años de maniobras legales y diferimientos, el Ministerio Público presentó sus alegatos finales, acusando a la familia Bucaram de liderar una estructura delictiva que comercializó irregularmente insumos médicos críticos durante los meses más letales de la emergencia sanitaria.
La fiscalía busca que se les aplique la pena máxima por delincuencia organizada, un delito que en Ecuador puede alcanzar los 10 años de prisión.
La red no solo almacenó miles de pruebas, mascarillas y lancetas en el domicilio del expresidente en Guayaquil, sino que utilizó recursos públicos para su logística. Peritos confirmaron que vehículos y agentes de la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT) de Quito fueron desviados de sus funciones para escoltar y trasladar la mercadería.

Para evitar controles, los implicados llegaron al extremo de fingir ser miembros del cuerpo diplomático y de la DEA, moviéndose con total impunidad mientras los ciudadanos morían por falta de insumos.
Uno de los pilares de la acusación es el testimonio anticipado de Shy Dahan, un ciudadano israelí que fue asesinado en 2020 dentro de la Penitenciaría del Litoral tras revelar los nexos de los Bucaram con el negocio ilícito.
Según el Ministerio Público, las pruebas se vendían en varias provincias "sin facturas y sin pagar impuestos", lucrando directamente con la tragedia nacional. Durante el juicio, que inició en abril de 2025 tras años de estancamiento, declararon 50 personas, entre peritos y testigos, que reconstruyeron paso a paso cómo la familia presidencial aprovechó el caos hospitalario de Guayaquil para llenar sus bolsillos.
Abdalá Bucaram, de 74 años, ya cuenta con un historial de "corrupción significativa" reconocido internacionalmente, incluyendo sanciones del Departamento de Estado de EE. UU. que le prohíben la entrada al país. La sociedad civil espera que el fallo, previsto para los próximos días, ponga fin a décadas de impunidad para el clan Bucaram.
Fuentes: Infobae, El Diario de Ecuador.