El general Rafael del Pino, ex alto mando de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba y figura destacada de la disidencia, dirigió un mensaje a los militares de la isla a través de Radio Martí. En una conversación con el periodista Mario J. Pentón, Del Pino exhortó a los oficiales y reclutas a rechazar cualquier orden de represión contra la ciudadanía, responsabilizando directamente a la familia Castro y al grupo empresarial GAESA de mantener un régimen totalitario.
Durante su intervención, Del Pino destacó que la cúpula militar y el conglomerado ligado a la Defensa prefieren el derramamiento de sangre antes que abandonar sus privilegios. Dirigiéndose a los oficiales superiores y medios, subrayó que tienen en sus manos la salvación del país y que sus propios familiares padecen la falta de alimentos, agua y medicinas.

El disidente recordó que la mayoría de los jefes actuales crecieron bajo la propaganda oficial del "Che", pero advirtió que no deben permitir el sacrificio de miles de subordinados para proteger a un grupo de oligarcas que ha depositado miles de millones de dólares en cuentas en el extranjero.
El exgeneral informó sobre una propuesta de Estados Unidos que contempla la entrada inmediata de 100 millones de dólares en ayuda humanitaria y facilidades financieras masivas para la sociedad. Sin embargo, aclaró que estos recursos no llegarán mientras la administración de Miguel Díaz-Canel permanezca en el mando, ya que Washington no entregará fondos a un grupo que califica de criminal e incompetente.
Del Pino instó a la nueva generación de oficiales a romper con el mando actual y coordinar con la comunidad internacional la protección de la sociedad civil. Aseguró que las Fuerzas Armadas tienen la oportunidad histórica de desplazar a los represores y asumir una función de resguardo ciudadano para evitar un enfrentamiento fratricida.
El mensaje llega en un contexto de creciente tensión, con el Observatorio Cubano de Derechos Humanos reportando cientos de acciones represivas y hostigamientos durante el último mes. El general en el exilio defendió que las FAR aún están a tiempo de evitar manchar sus manos de sangre si eligen alinearse con las demandas de libertad de la población.
(Con información de Infobae)