El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el líder chino, Xi Jinping, alcanzaron un consenso fundamental durante su primera reunión bilateral en Beijing al coincidir en que Irán no debe poseer armas nucleares. Según el comunicado de la Casa Blanca, ambos mandatarios subrayaron la necesidad imperante de reabrir el estrecho de Ormuz al tráfico de hidrocarburos, rechazando cualquier intento del régimen de Teherán por militarizar la zona o imponer derechos de paso.
La agenda económica fue el otro gran pilar del encuentro, con la presencia de figuras como Elon Musk y Tim Cook. Trump presionó para obtener un mayor acceso al mercado chino para las empresas estadounidenses y un incremento en las compras de productos agrícolas y aviones de pasajeros. Se acordó la creación de un comité bilateral para gestionar diferencias comerciales y evitar futuros conflictos arancelarios, además de ratificar el compromiso conjunto para reducir el flujo de precursores de fentanilo hacia Estados Unidos.

A pesar de los puntos de acuerdo, el tema de Taiwán marcó la principal discrepancia en los reportes oficiales. Mientras que la Casa Blanca omitió mencionar la cuestión de la isla en su comunicado, el aparato de propaganda chino aseguró que Xi advirtió a Trump que el futuro de las relaciones depende estrictamente de cómo se gestione la situación de Taiwán, centro neurálgico de la fabricación de los chips más avanzados del mundo.
Cabe recordar que, en diciembre pasado, Trump autorizó un paquete de armas por 11.000 millones de dólares para la defensa de la isla, una medida que el régimen chino considera una amenaza directa a su soberanía sobre el territorio autónomo.
La cumbre, celebrada en el Gran Salón del Pueblo, duró aproximadamente dos horas y reflejó un cambio en la estrategia de Trump, quien moderó sus exigencias previas para buscar que China utilice su influencia real sobre el estado terrorista de Irán. Estados Unidos busca que Beijing presione a Teherán para que acepte las condiciones de paz y ponga fin a una guerra que ya suma dos meses de hostilidades.
Acompañando a la delegación estadounidense, los secretarios de Defensa y del Tesoro, Pete Hegseth y Scott Bessent, participaron en las ceremonias de bienvenida, subrayando la importancia estratégica de este acercamiento en medio de la crisis en Medio Oriente.
(Con información de Infobae)