Eni ha retomado formalmente el levantamiento de cargamentos de crudo venezolano, marcando un hito en su relación comercial con Caracas. Esta reactivación operativa tiene como objetivo principal recuperar las cuentas por cobrar que la estatal PDVSA mantiene pendientes desde hace años. Según el informe anual de la compañía, la deuda de la petrolera venezolana con el grupo italiano ascendía a finales de 2025 a unos 3.300 millones de dólares, cifra que incluye aproximadamente 1.000 millones de dólares en intereses acumulados.
🇻🇪🇮🇹‼️| La empresa energética italiana Eni reanudó la compra de crudo venezolano como pago en especie por el gas producido en el país y la deuda gigante que se mantiene. PDVSA tenía una deuda de 3.300 millones de dólares a finales del año pasado, incluyendo alrededor de mil… pic.twitter.com/YwF1wawy4A
— UHN Plus (@UHN_Plus) May 5, 2026
El origen de estos pagos en especie se remonta a un acuerdo firmado en marzo de 2026 entre PDVSA y Cardón IV. Esta última es una empresa mixta propiedad al 50% de Eni y la española Repsol, encargada de la explotación de gas en el prolífico yacimiento marítimo de Perla. Bajo este esquema de compensación, el gas producido y entregado al mercado interno venezolano se factura ahora a través de cargamentos de petróleo, el primero de los cuales fue retirado por Eni durante el pasado mes de abril.

La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de EE. UU. ha emitido una serie de licencias generales, entre las que destaca la Licencia 50, que autoriza específicamente a empresas como Eni y Repsol a operar en el sector de hidrocarburos de Venezuela. Estas medidas siguen a los cambios políticos ocurridos en el país a inicios de 2026, lo que ha permitido a las trasnacionales revaluar su presencia y considerar un fortalecimiento de sus actividades a medio plazo.
A pesar de la elevada deuda total de PDVSA, Edi registró en su balance de finales de 2025 un valor recuperable neto de 880 millones de euros para sus activos en Venezuela. La reanudación del transporte de crudo permitirá sanear progresivamente este balance y transformar deudas estancadas en activos líquidos mediante la comercialización del petróleo en mercados internacionales autorizados.
La junta anual de accionistas de Eni, programada para este 6 de mayo, recibirá detalles sobre el impacto de esta reanudación. La directiva ha subrayado que la misión es de carácter operativo y comercial, aprovechando la ventana de oportunidad que abren las nuevas licencias estadounidenses.
Fuentes: Reuters, El economista, Noticias Venevisión.