La OTAN interceptó varios aviones militares rusos sobre el mar Báltico en una operación multinacional que involucró a Francia, Suecia, Finlandia, Polonia, Dinamarca y Rumania. El destacamento francés en Lituania informó que la maniobra representó una demostración de fuerza en el flanco oriental. Esta acción ocurre en un periodo de vigilancia reforzada lejos de los focos de conflicto actuales.
La interceptación detectó dos bombarderos Tu-22M3 supersónicos escoltados por diez cazas rusos SU-30 y SU-35 sobre aguas neutrales del Báltico. El Ministerio de Defensa de Rusia afirmó que el vuelo estaba programado y cumplía con las normas internacionales del espacio aéreo. Según el comunicado oficial ruso, el trayecto duró más de cuatro horas e incluyó acompañamiento de fuerzas extranjeras.

Cazas Rafale franceses armados con misiles aire-aire despegaron desde la base de Šiauliai, en Lituania, para realizar la misión de vigilancia. Las tripulaciones iniciaron el abordaje de las aeronaves tras recibir la alerta y aguardaron con motores encendidos la orden final de despegue.
El Ministerio de Defensa de Lituania comunicó que, entre el 13 y el 19 de abril, la alianza realizó cuatro despegues para interceptar aeronaves rusas. Se reportó que los aviones infringieron reglas de vuelo básicas, como apagar los transpondedores y volar sin presentar un plan previo.
La mayoría de los vuelos rusos interceptados no mantienen comunicación con los controladores de tráfico aéreo, lo que obliga al despliegue inmediato de los cazas. La OTAN promedia cerca de 300 interceptaciones anuales de aeronaves militares rusas cerca de su espacio protegido. Estas maniobras suelen ocurrir con frecuencia en las rutas que conectan con el enclave estratégico ruso de Kaliningrado.
La alianza atlántica reiteró que su misión de policía aérea en el Báltico funciona como una medida preventiva ante la actividad militar rusa. El Mando Aéreo Aliado no emitió comentarios adicionales sobre los incidentes recientes ocurridos durante esta semana. Por su parte, Rusia sostiene que sus operaciones aéreas se ajustan estrictamente a los protocolos internacionales de navegación sobre aguas neutrales.
El vuelo registrado el lunes se suma a una serie de maniobras sobre el Báltico que las autoridades aliadas consideran parte de un patrón regular. La presencia de bombarderos estratégicos escoltados eleva el nivel de alerta en las bases destacadas en los países bálticos.
La vigilancia en el corredor báltico se mantiene constante debido a la proximidad de las fronteras terrestres y el tráfico aéreo militar. Los destacamentos internacionales rotan sus funciones para garantizar que la soberanía aérea de Letonia, Estonia y Lituania no sea vulnerada. Estas operaciones de policía aérea continuarán siendo el eje central de la defensa en el norte de Europa durante el presente año.