El presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, presentó al país como un modelo de estabilidad y crecimiento en una región marcada por la incertidumbre. Durante una conversación con Eduardo Feinmann para el ciclo América Habla, el mandatario destacó que la economía dominicana alcanzó un crecimiento del 4,1%, impulsado por la resiliencia del turismo y las exportaciones.
La seguridad se ha consolidado como uno de los pilares de su gestión, registrando una tasa de apenas 7,5 homicidios por cada 100.000 habitantes, una de las más bajas de América Latina. El presidente atribuyó este éxito a la coordinación semanal entre el Ministerio Público y las fuerzas de seguridad, un modelo que ya es tomado como ejemplo por otras policías del continente.

En el ámbito internacional, Abinader fue tajante al definir sus alianzas y su postura frente a regímenes autoritarios. El mandatario calificó la relación con Estados Unidos como "total" y defendió el derecho de las democracias a protegerse de amenazas externas. Sobre la crisis en Medio Oriente, advirtió sobre el peligro extremo que representa que una teocracia como la iraní disponga de armas nucleares, instando a la comunidad internacional a mantener la presión sobre Teherán.
Respecto a las dictaduras regionales, el jefe de Estado dominicano no dudó en denunciar el carácter antidemocrático del régimen cubano y condenar abiertamente el robo de las elecciones de 2024 perpetrado por Nicolás Maduro en Venezuela. Abinader reafirmó que su país seguirá siendo un baluarte de la libertad en el Caribe, apoyando los esfuerzos por restaurar el orden constitucional en las naciones oprimidas.
El sector productivo dominicano también muestra cifras récord, consolidándose como el primer exportador mundial de cigarros con ventas superiores a los USD 1.400 millones anuales. El mandatario resaltó que el país proyecta recibir a 12 millones de turistas en 2024, situándose solo detrás de México en la región.
Esta diversificación económica, sumada a la modernización de las zonas francas y la producción de equipos médicos de alta tecnología, garantiza que la República Dominicana cuente con los recursos necesarios para seguir prosperando independientemente de las fluctuaciones del mercado petrolero internacional.
Luis Abinader concluyó que la clave del éxito dominicano reside en la combinación de orden público, transparencia institucional y una apertura inteligente al mundo. Mientras otras naciones sufren el éxodo de capitales, la República Dominicana se fortalece como un polo de atracción para el turismo y la industria, respaldado por un gobierno que prioriza la propiedad privada y la libertad individual.
(Con información de entrevista de Infobae)