Microsoft ha lanzado Legal Agent, una herramienta integrada directamente en Word que permite realizar tareas jurídicas complejas sobre el propio documento. Este asistente de inteligencia artificial está diseñado para analizar riesgos contractuales, detectar disposiciones problemáticas y comparar cláusulas basándose en los estándares internos de cada organización.

El funcionamiento de Legal Agent se basa en flujos de trabajo estructurados por ingenieros legales para reflejar la práctica profesional. La herramienta revisa los contratos cláusula por cláusula, identificando obligaciones y proponiendo cambios automáticos mediante "redlines" listos para la negociación. Una de sus capacidades más destacadas es la de mantener la trazabilidad, distinguiendo entre revisiones previas y nuevas propuestas en documentos que ya contienen cambios registrados.
La creación de este agente fue posible gracias a la incorporación de 18 ingenieros provenientes de Robin AI, una startup especializada en IA jurídica que colapsó a principios de año tras no conseguir financiamiento. Microsoft aprovechó el talento y la tecnología de esta firma para acelerar la integración en Word, superando la velocidad de desarrollo que la empresa independiente habría tenido.

En términos de competencia y mercado, el movimiento Microsoft desafía directamente a Harvey, una plataforma que alcanzó una valoración de 11.000 millones de dólares en marzo de 2026. La diferencia de precio es radical: frente a los 1.200 dólares mensuales por abogado que pueden costar servicios especializados, la solución de Microsoft se incluye en la suscripción de Copilot Enterprise por 30 dólares.
La función se encuentra en fase de acceso anticipado exclusiva para Word en Windows. Algunos profesionales del sector han manifestado inquietudes sobre la profundidad técnica y la confianza necesaria para delegar decisiones críticas en una herramienta generalista. Por ello, el enfoque inicial de la compañía está centrado en contratos estándar y acuerdos de confidencialidad, donde el procesamiento de grandes volúmenes de texto suele consumir horas de trabajo que ahora pueden reducirse a minutos mediante la automatización.
(Con información de Infobae)