La violencia armada sacudió el hospital Endeavor Health Swedish, en el barrio de Ravenswood, cuando un procedimiento policial de rutina terminó en tragedia este sábado. Según reportó NBC News, dos agentes de Chicago trasladaban a un sospechoso bajo custodia para una evaluación médica rutinaria cuando este logró abrir fuego dentro de las instalaciones.
El ataque segó la vida del oficial John Bartholomew, de 38 años, quien falleció en el acto tras recibir un impacto en la cabeza, mientras que su compañero de 57 años lucha por su vida en estado crítico tras ser trasladado de urgencia a otro centro médico.
El sospechoso, que había sido arrestado previamente por un presunto robo, fue sometido a una revisión con detector de metales antes de ingresar al área de emergencias. Sin embargo, las autoridades investigan cómo el individuo logró obtener un arma de fuego para atacar a los agentes que lo escoltaban.

De acuerdo con ABC7 Chicago, el incidente provocó el confinamiento inmediato del hospital, movilizando a equipos SWAT y unidades tácticas que establecieron un perímetro de seguridad para proteger a los pacientes y al personal médico presentes en el lugar.
Tras el tiroteo, el agresor intentó huir de la escena, pero fue interceptado y detenido por refuerzos policiales en las afueras del hospital. Los investigadores recuperaron un arma en el sitio del suceso, aunque el Departamento de Policía de Chicago aún no ha confirmado oficialmente si el detenido desarmó a uno de los oficiales o si el arma fue introducida de otra manera.
La Oficina del Médico Forense del Condado de Cook calificó formalmente la muerte del oficial Bartholomew como un homicidio tras realizar la autopsia correspondiente. El oficial caído, con una década de servicio en la fuerza, ha sido honrado por las autoridades locales, mientras la comunidad de Ravenswood permanece bajo una fuerte presencia policial.
El alcalde de Chicago, Brandon Johnson, y el gobernador de Illinois, JB Pritzker, calificaron el suceso como una tragedia inaceptable y expresaron su apoyo total a las familias de los uniformados afectados. "Illinois está de luto por la muerte del oficial", manifestó el gobernador, destacando el riesgo constante que enfrentan las fuerzas de seguridad incluso en tareas administrativas o de traslado médico.

La investigación sigue activa bajo la supervisión de múltiples agencias para determinar los cargos finales que enfrentará el agresor, cuya identidad aún no ha sido divulgada públicamente. El hospital ha reabierto sus puertas al público tras confirmar que no existen amenazas adicionales, pero el ambiente de tensión persiste en la zona.