La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, recibió en el Palacio de Miraflores al nuevo encargado de negocios de Estados Unidos, John Barrett, consolidando el proceso de deshielo diplomático iniciado tras la captura de Nicolás Maduro. El encuentro, que contó con la presencia de figuras clave como Diosdado Cabello y el canciller Yván Gil, marcó un hito en la reanudación formal de los vínculos bilaterales rotos desde 2019.
Ambas partes expresaron su voluntad de construir una asociación estratégica a largo plazo que permita resolver los asuntos pendientes entre Caracas y Washington tras años de confrontación.

Durante la reunión, Barrett enfatizó la necesidad de dar continuidad al plan de tres fases diseñado por la administración de Donald Trump para el país: estabilización, recuperación y transición. Según la embajada estadounidense, el objetivo primordial de la misión es obtener resultados tangibles que beneficien a los ciudadanos de ambas naciones.
El diplomático, quien sustituye a Laura Dogu en la reapertura de la misión en Caracas, insistió en que el cumplimiento de esta hoja de ruta es esencial para garantizar la plena reinstitucionalización del Estado venezolano.
La colaboración actual entre ambos gobiernos ya abarca sectores críticos como la minería y los hidrocarburos, áreas donde se busca establecer alianzas productivas que impulsen la economía nacional. La mandataria reafirmó su compromiso de cooperar estrechamente con EE. UU. para alcanzar la estabilidad necesaria que demanda el país.
La Plataforma Unitaria Democrática dio la bienvenida al nuevo representante estadounidense y reiteró su disposición para colaborar en los esfuerzos que conduzcan a una transición democrática definitiva. La coalición opositora ve con optimismo el regreso de la diplomacia formal y espera que la presencia de Barrett acelere los acuerdos políticos necesarios para la convivencia institucional.