El idilio entre el alcalde socialista Zohran Mamdani y sus votantes más progresistas ha sufrido un choque brutal con la realidad. Residentes del East Village, un sector que apoyó a Mamdani con un aplastante 70% de los votos, han presentado una demanda ante el Tribunal Supremo de Nueva York para bloquear la apertura de un albergue para hombres sin hogar en el número 8 de East 3rd Street.
La demanda, impulsada por la organización vecinal VOICE, alega que la alcaldía utilizó de forma fraudulenta una "declaración de emergencia" de 2022 (originalmente diseñada para la crisis migratoria) para saltarse los estudios de impacto ambiental y las protecciones legales. Los vecinos, que hace meses celebraban la retórica de inclusión de Mamdani, ahora exigen "garantías" ante la llegada de cientos de indigentes a su vecindario.

“Es el colmo de la hipocresía. Esta comunidad votó por Mamdani por una abrumadora mayoría, pero ahora no quieren vivir con las consecuencias de las políticas que ellos mismos pidieron”, declaró Michael Henry, excandidato a fiscal general de Nueva York, reflejando el sentir de la oposición.
La noticia ha desatado burlas en redes sociales por parte de figuras republicanas que ven en este conflicto el ejemplo perfecto del fenómeno "NIMBY" (Not In My Backyard). El senador Ted Cruz publicó un escueto pero demoledor "¡Ups!".
“Nadie es más reacio a que las cosas sucedan en su patio trasero que los progresistas. Votaron por este caos y ahora demandan para que no les toque a ellos”, escribió Cruz en su cuenta de X, un mensaje que fue rápidamente respaldado por otros senadores como Rick Scott.
Desde la alcaldía, Mamdani ha intentado justificar la medida como una solución de emergencia ante el cierre del albergue Bellevue, que se encontraba en condiciones deplorables. El plan contempla el traslado de unas 250 personas, además de la apertura de un segundo centro en la calle Bowery, lo que ha terminado de encender los ánimos en un distrito que se consideraba el bastión moral del alcalde.
El recurso legal subraya que la ciudad agilizó el proceso de forma "legalmente inválida", ignorando la participación comunitaria que Mamdani tanto prometió en campaña. Los demandantes aseguran que no se oponen a la ayuda social, sino a la "falta de transparencia" y al riesgo que, según ellos, representa un centro de admisión masiva de hombres adultos en una zona residencial densamente poblada.