El operativo, que culminó en las inmediaciones del Tribunal Oral en lo Criminal N.º 28, puso fin a la huida de un criminal que representa la cara más cruda del terrorismo colombiano. Cruz Castillo, de 30 años, ingresó de forma ilegal a la Argentina buscando ampararse en las fronteras que el anterior gobierno dejó abiertas, intentando pasar desapercibido como un simple ladrón de autos. Sin embargo, se topó con una gestión argentina que, a diferencia de la Casa de Nariño, no negocia con delincuentes ni concede impunidad bajo disfraces políticos.
🇦🇷🇨🇴‼️ | Mientras Gustavo Petro provoca desde Colombia, Javier Milei deja un golpe aplastante al anunciar la captura de Brayan Cruz Castillo, terrorista de las FARC y participe del magnicidio de Miguel Uribe Turbay. "Él tenía alerta roja de Interpol. Castillo quiso esconderse en… pic.twitter.com/7SE6k9F4Oe
— UHN Plus (@UHN_Plus) April 22, 2026
El historial de Cruz Castillo es una muestra del asedio que sufre la democracia colombiana ante la pasividad de su actual gobierno. El terrorista fue el cerebro detrás de la instalación de una bomba magnética tipo "lapa" en el vehículo de Uribe el 3 de junio de 2025. Tras un primer intento fallido, el capturado persistió hasta concretar el ataque apenas cuatro días después, hiriendo de muerte a un dirigente que representaba una esperanza para Colombia y que falleció tras dos meses de agonía.

“Él tenía alerta roja de Interpol. Castillo quiso esconderse en Argentina, pero aquí no refugiamos delincuentes y será expulsado del país. En Argentina no hay lugar para el terrorismo", declaró Alejandra Monteoliva, Ministra de Seguridad de Argentina.
La captura de este miembro de las FARC en Buenos Aires no solo es un triunfo judicial, sino un mensaje político demoledor. Mientras Gustavo Petro se dedica a confrontar a las instituciones y a ofrecer concesiones a grupos armados que siguen sembrando el terror, la justicia argentina actúa con la celeridad que el pueblo colombiano clama. La administración de Milei ha dejado claro que Argentina ha dejado de ser el "aguantadero" de los aliados ideológicos de la izquierda radical regional.
La investigación de la PFA, coordinada con Interpol, rastreó al fugitivo desde un domicilio en San Telmo hasta su captura final en la calle Paraguay al 1500. Al verse rodeado por los efectivos federales, el terrorista comprendió que su tiempo de impunidad había terminado. El Juzgado Federal de Julián Ercolini ya tiene a su cargo el trámite de extradición, el cual se está procesando con una velocidad récord.