El presidente Javier Milei visitó la iglesia del Santo Sepulcro en Jerusalén para conmemorar el primer aniversario de la muerte del Papa Francisco. Acompañado por su comitiva oficial, el jefe de Estado ingresó al santuario de la fe cristiana para realizar un acto de respeto hacia el pontífice argentino. Durante la ceremonia, el mandatario encendió una vela conmemorativa y realizó un minuto de silencio en memoria de Su Santidad.

La delegación incluyó a Karina Milei, al canciller Pablo Quirno y al ministro de Justicia Juan Pablo Mahiques, bajo custodia de fuerzas locales. El grupo fue recibido por el fraile argentino Marcelo Cicchinelli, quien guio al presidente a través del barrio cristiano hasta el epicentro del templo. Al finalizar, Milei dejó un mensaje personal de reconocimiento hacia la figura de Francisco, destacando su honestidad intelectual.
Tras el homenaje, el mandatario recordó en sus redes sociales el encuentro con el pontífice en el Vaticano durante la canonización de Mamá Antula en 2024. En aquella ocasión, el Papa protagonizó un gesto de cercanía al abrazar al mandatario, superando las tensiones generadas durante la campaña electoral.
La agenda en Israel incluyó la participación en los ensayos de la ceremonia oficial por la creación del Estado de Israel en el Monte Herzl. Durante las pruebas, el mandatario ensayó la canción "Libre", la cual interpretará en el escenario principal ante autoridades locales.
El viaje coincide con un periodo de tensión donde las negociaciones entre Estados Unidos y Teherán no han logrado prosperar satisfactoriamente. A pesar del escenario de guerra, se espera que el primer ministro Benjamín Netanyahu acompañe a Milei en los actos centrales antes de su partida.
El regreso de la delegación argentina está previsto para esta noche, tras cumplir con el último paso protocolar en el Muro de los Lamentos. Milei retornará a Buenos Aires junto a sus ministros el próximo miércoles cerca del mediodía para retomar la agenda local. El cierre de la gira deja acuerdos bilaterales y gestos simbólicos que consolidan la postura externa de Argentina frente a los conflictos regionales.
La presencia de Milei en el Santo Sepulcro une la fe cristiana con sus compromisos políticos e internacionales en un acto de sobriedad institucional. El homenaje resalta el respeto hacia la figura religiosa más importante de la historia reciente del país en un santuario emblemático. Con esta actividad, el gobierno argentino equilibra su alineamiento con Israel y su reconocimiento al legado del primer Papa argentino.