El primer ministro Benjamín Netanyahu ha señalado directamente a Hezbolá como el responsable de la ruptura del cese de hostilidades, acusando a la organización de estar "desintegrando el alto el fuego" mediante constantes violaciones. Tras detectar el lanzamiento de proyectiles y drones hacia territorio israelí, el mandatario ordenó a sus tropas golpear "con contundencia", marcando el inicio de una fase de operaciones mucho más agresiva en territorio libanés.
Apenas minutos después de las declaraciones de Netanyahu, el Ejército de Israel (FDI) emitió un comunicado urgente en lengua árabe instando a los residentes de Mifdun, Shukine, Yahmur, Arnun, Zuat Al Sharqiya, Zuat Al Garbiya y Kafr Tabnit a evacuar "de inmediato". La orden castrense obliga a los civiles a alejarse al menos 1.000 metros de sus viviendas, advirtiendo que la maquinaria militar israelí actuará con fuerza para neutralizar la infraestructura de Hezbolá en esas zonas.

“Estamos actuando enérgicamente de acuerdo con las reglas acordadas con Estados Unidos. Esto significa libertad de acción no solo para responder, sino para frustrar amenazas inmediatas. Hezbolá ha decidido desintegrar el alto el fuego y nosotros protegeremos nuestra soberanía”, sentenció Netanyahu ante su gabinete.
El primer ministro reveló que, ante las provocaciones del grupo terrorista, las fuerzas israelíes ya han neutralizado a 46 milicianos en las últimas semanas. Esta postura proactiva busca dar respuesta a las demandas de los residentes del norte de Israel, quienes exigen (y ahora reciben) un compromiso total del Gobierno para garantizar su regreso seguro a casa.
Apenas minutos después de las declaraciones del mandatario, la realidad del conflicto volvió a manifestarse con la activación de las sirenas antiaéreas por el lanzamiento de tres drones desde territorio libanés. Este nuevo intento de agresión por parte de Hezbolá confirma la tesis del Gobierno israelí: el grupo armado, alineado con los intereses de Irán, no tiene intención de respetar la estabilidad regional y utiliza el territorio libanés como escudo para sus operaciones contra Israel y la administración de Donald Trump.