Apple ha comenzado a evaluar seriamente la posibilidad de diversificar la fabricación de sus procesadores principales, los "cerebros" de sus dispositivos, mediante alianzas con Intel y Samsung en Estados Unidos. Según informes de Bloomberg News, ejecutivos de la compañía ya han realizado visitas técnicas a una planta de Samsung en desarrollo en Texas, diseñada específicamente para la producción de semiconductores de última generación.
Paralelamente, se han mantenido reuniones preliminares con Intel para explorar sus servicios de fundición, en un esfuerzo por fortalecer la infraestructura tecnológica dentro del territorio norteamericano. Esta maniobra responde a la creciente necesidad de Apple de contar con opciones secundarias frente a Taiwan Semiconductor Manufacturing Co (TSMC), su socio exclusivo durante años.

La excesiva dependencia de una sola fuente en Asia ha dejado a la empresa vulnerable ante tensiones geopolíticas y problemas logísticos. De hecho, el propio Tim Cook advirtió recientemente que las limitaciones en el suministro de chips avanzados afectaron las ventas de iPhone en el último trimestre, lo que ha acelerado la búsqueda de alternativas que garanticen la estabilidad del stock.
Sin embargo, el camino hacia una producción diversificada no está exento de obstáculos internos. Según fuentes cercanas a las deliberaciones, Apple mantiene serias preocupaciones sobre la capacidad de Intel y Samsung para replicar la eficiencia de TSMC. Las inquietudes se centran principalmente en la fiabilidad de los componentes y la escalabilidad de la producción, factores críticos para cumplir con la demanda masiva de lanzamientos globales.
Las conversaciones se encuentran todavía en una fase inicial y, hasta el momento, no se han materializado pedidos en firme ni con Samsung ni con Intel. Mientras Samsung avanza en sus instalaciones de Texas para atraer a clientes de alto perfil, Intel intenta posicionar su división de fundición como una solución patriótica y técnica para las grandes tecnológicas de Silicon Valley.
Por ahora, Intel ha declinado hacer comentarios oficiales, mientras que Apple y Samsung no han respondido a las solicitudes de información, manteniendo el proceso bajo un estricto hermetismo.
Fuentes: Reuters, Bloomberg.