La Encuesta de Condiciones de Vida (Encovi 2025) señala que el 90% de los hogares en Venezuela sufre interrupciones en el servicio eléctrico. Según los datos recolectados por la Universidad Católica Andrés Bello, un 39% de los consultados reporta cortes diarios de varias horas, un 35% los padece semanalmente y un 15% mensualmente.
Esta situación persiste a pesar de que en 2010 se decretó una emergencia eléctrica que implicó desembolsos de más de 20.000 millones de dólares en proyectos que, según organizaciones como Transparencia Venezuela, no fueron concluidos o resultaron ineficientes.
El reporte indica que las fallas eléctricas han comenzado a afectar con mayor frecuencia a Caracas, zona que anteriormente presentaba mayor estabilidad que el resto del país. Usuarios en redes sociales y autoridades locales, como el alcalde de Baruta, Darwin González, confirmaron interrupciones prolongadas este miércoles 13 de mayo.

En el marco de la actual relación con Estados Unidos, la administración de Donald Trump ha identificado al sector eléctrico como una prioridad para la operatividad de la industria petrolera. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, informó sobre conversaciones con las compañías Siemens y General Electric para ejecutar proyectos de recuperación en el estado Zulia.
El ministro de Energía Eléctrica, Rolando Alcalá, anunció la implementación de un plan de inversiones a corto, mediano y largo plazo. El funcionario explicó que el objetivo inmediato es lograr resultados que mitiguen las interrupciones para el usuario final. No obstante, mientras se ejecutan estos planes, el Ministerio ha solicitado a la población aplicar medidas de ahorro energético, como desconectar equipos que no estén en uso.
La recuperación del sistema es considerada esencial por analistas para facilitar las operaciones de empresas transnacionales como Chevron y ExxonMobil. El deterioro de la infraestructura nacional obliga a buscar soluciones técnicas externas para estabilizar la red de transmisión y generación.