La ciudad de La Paz amaneció este domingo bajo un cerco de 22 puntos de bloqueo activos, la mayoría concentrados en las principales vías de acceso al departamento. La Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) confirmó la persistencia de las protestas sindicales y sociales, a pesar del operativo militar y policial desplegado durante el sábado.
El despliegue de seguridad, denominado Corredor Humanitario, derivó en confrontaciones en sectores estratégicos como Huajchilla y La Ceja de El Alto, donde los huelguistas utilizaron piedras, fogatas y cartuchos de dinamita contra las fuerzas del orden. La Policía Boliviana respondió con gases lacrimógenos y medios antidisturbios no letales.

Según los informes de la Defensoría del Pueblo, las acciones dejaron un saldo de al menos 47 personas detenidas y cinco heridas, incluyendo ciudadanos con lesiones oculares y periodistas que denunciaron agresiones e impedimentos a su labor informativa.
El portavoz presidencial, José Luis Gálvez, explicó que la misión principal de las Fuerzas Armadas y la Policía era garantizar el ingreso de insumos críticos como alimentos, combustibles y oxígeno medicinal para los hospitales de la sede de gobierno. Gálvez justificó la orden de repliegue señalando que, una vez alcanzado el reabastecimiento parcial de estos productos, se priorizó evitar una escalada de violencia letal.
Las movilizaciones están integradas por socialistas campesinos aimaras y sectores afines a Evo Morales, quienes exigen la renuncia inmediata del presidente de la República, Rodrigo Paz. El comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, general Víctor Hugo Balderrama, detalló que la decisión de suspender el avance de las tropas hacia la carretera a Oruro respondió a la aproximación de una marcha masiva de seguidores evistas.
Ante el fracaso del desbloqueo por la vía de la fuerza, el Poder Ejecutivo convocó de urgencia para este domingo a una mesa de negociación en la Casa Grande del Pueblo. El presidente Rodrigo Paz encabezará la reunión junto a representantes de la Federación de Juntas Vecinales de El Alto y las federaciones campesinas Túpac Katari y Bartolina Sisa.
(Con información de EFE y Reuters)