El pasado 1 de mayo, un autobús interurbano estacionado frente a la estación de Cercanías-Renfe de Colmenar Viejo (Madrid) se convirtió en el escenario de una emboscada criminal vinculada a bandas juveniles. Alrededor de las nueve de la noche, un grupo de individuos con armas blancas abordó el vehículo, que se encontraba lleno de pasajeros en ese momento.
La irrupción de los agresores provocó el pánico y una estampida inmediata entre los usuarios del transporte público que presenciaron cómo uno de los delincuentes extraía un machete oculto en su vestimenta. Las cámaras de seguridad del autobús registraron cómo los atacantes subieron al vehículo mientras que la Guardia Civil ha confirmado que este ataque tiene relación con una lucha territorial entre bandas juveniles violentas.

Testigos presenciales indicaron que los agresores llegaron al lugar en un coche oscuro, se detuvieron junto al autobús y subieron rápidamente para atacar directamente a su objetivo. La víctima, un joven de unos 17 años, recibió múltiples puñaladas en la cabeza y las extremidades, por lo que tuvo que ser trasladado de urgencia por el SUMMA 112 a un centro hospitalario.
Este viernes, la Guardia Civil ha confirmado la detención de cuatro jóvenes implicados en el asalto. Se les imputan delitos de homicidio en grado de tentativa y pertenencia a organización criminal. Tras pasar a disposición judicial, el magistrado ha ordenado el ingreso inmediato en prisión provisional para el autor material de las puñaladas, asegurando que estos delincuentes enfrenten las consecuencias de sus actos de terrorismo urbano.
Fuentes: Infobae, El País.