Agentes de la Policía Nacional han logrado capturar a Vicente L. G., un peligroso fugitivo condenado por agresión sexual que se encontraba en busca y captura tras fugarse un día antes de su ingreso en prisión. El prófugo fue localizado este viernes escondido en un chalet ubicado en Montalbo, Cuenca (España), poniendo fin a una huida de 28 días que activó alertas en el espacio Schengen y a nivel internacional. Según los investigadores, al arrestado le constaban más de 40 denuncias por coacciones y amenazas, además de un extenso historial de violencia contra las mujeres.

La investigación determinó que el delincuente adoptaba tácticas avanzadas de seguridad para evadir la acción policial, contando con la complicidad de su actual pareja sentimental, quien le suministraba víveres y material deportivo para mantenerse en forma durante su encierro. Un aspecto alarmante del caso es que el sujeto había modificado su identidad de género recientemente; una maniobra que, según la policía, tenía como único fin eludir las graves condenas derivadas de sus delitos contra la libertad sexual.
El detenido ha sido descrito por las autoridades como un individuo "altamente peligroso y con un perfil psicopático". Durante sus años de actividad criminal, se hacía pasar por agente de la autoridad para acosar a sus víctimas y ejercía represalias extremas como parte de su dinámica de dominación, llegando a incendiar viviendas y vehículos de quienes intentaban resistirse. Además, utilizaba material íntimo captado sin consentimiento para extorsionar a las mujeres y obligarlas a realizar prácticas sexuales en contra de su voluntad.
Además de la pena que motivó su fuga inicial, el historial de Vicente L. G. incluye una sentencia de cuatro años por agredir sexualmente a una menor de 15 años en Moncofa y otros dos años por chantajear a su novia con vídeos sexuales. Su captura se precipitó tras un operativo que se centró en el seguimiento de su pareja, quien servía de enlace logístico con el exterior mientras el agresor permanecía recluido en el inmueble de la provincia de Cuenca.
El fugitivo, que incluso llegó a arrancarse el dispositivo de localización judicial antes de desaparecer en abril, enfrentará ahora nuevas consecuencias legales por su huida y la acumulación de delitos cometidos durante su trayectoria delictiva.
Fuentes: ABC.