El PSdeG-PSOE se enfrenta a un nuevo escándalo en la provincia de Pontevedra ya que una funcionaria del Ayuntamiento de Tui, Miriam Buján, acusa al alcalde Enrique Cabaleiro González y al concejal de Urbanismo, Miguel Méndez Moreira, de mantener un clima de acoso laboral y sexual. La trabajadora describe una situación de "hostigamiento y aislamiento" que habría derivado en episodios de una carga sexual explícita y humillante.
Según el testimonio de la denunciante, el alcalde Cabaleiro habría dirigido hacia ella comentarios que califica de "sexualización brutal". En el expediente judicial se mencionan mensajes de texto y comentarios verbales en los que el regidor presuntamente le decía frases como “vaya escote” o cuestionaba su presencia profesional con expresiones como “siendo tan guapa qué haces aquí”. Buján sostiene que posee pruebas documentales de estos intercambios que ya están a disposición de la justicia.
“Tengo mensajes del alcalde con este tipo de consideraciones. Es una sexualización brutal que se suma a una actitud de 'ir en manada' contra mí en reuniones de trabajo que terminaban siendo auténticas encerronas”, relata la funcionaria en su denuncia.
La investigación judicial ha tomado un carácter penal tras la decisión del Juzgado de Instrucción número 2 de Tui de abrir una línea diferenciada para el concejal de Urbanismo, Miguel Méndez Moreira. El juzgado ha apreciado "posibles indicios de delito de acoso sexual" en su contra y lo ha citado a declarar para el próximo 5 de mayo. Sobre Méndez, la víctima asegura sufrir una vigilancia constante, afirmando que el edil controla con quién toma café o si se encuentra en su puesto de trabajo desde la ventana de su despacho.
El relato de la funcionaria sitúa el inicio del conflicto en 2023, coincidiendo con la llegada del actual equipo de Gobierno. Describe un aislamiento profesional donde sus órdenes llegaban por canales inusuales y un trato discriminatorio respecto a sus compañeros. Tras una baja laboral por el impacto psicológico de estos hechos, Buján asegura que la situación empeoró, obligándola a realizar tareas ajenas a su cargo mientras se le recriminaban errores ajenos en tonos elevados.

Por su parte, el alcalde Enrique Cabaleiro ha negado categóricamente los hechos en declaraciones a la cadena Ser. El regidor asegura que tales episodios nunca se produjeron y recuerda que la denunciante ya mantuvo un litigio similar en 2019 contra el anterior alcalde, Carlos Vázquez Padín, causa que fue finalmente archivada. Cabaleiro insiste en que no existe una investigación formal abierta directamente contra su persona por acoso sexual en este momento.
El Ayuntamiento de Tui emitió un comunicado oficial defendiendo el respeto al procedimiento judicial y la presunción de inocencia. La institución destaca que cuenta con protocolos de prevención de acoso actualizados, incluyendo el IV Plan de Igualdad aprobado en diciembre de 2025. Sin embargo, desde la oposición, el Partido Popular de Tui ya ha exigido explicaciones urgentes al regidor ante la gravedad de las acusaciones vertidas por la trabajadora municipal.
La fase inicial del proceso determinará si las pruebas aportadas por la funcionaria son suficientes para elevar las acusaciones a juicio oral. Mientras tanto, la denunciante permanece bajo atención médica, alegando que la actitud "premeditada y articulada" de los responsables municipales ha quebrado su salud y su carrera profesional. El desenlace de las declaraciones de mayo será clave para el futuro político de Cabaleiro y su equipo en Tui.