En una audiencia clave ante el Subcomité para el Hemisferio Occidental de la Cámara de Representantes, el alto funcionario del Departamento de Estado, Michael Kozak, fijó este viernes la posición oficial de la administración estadounidense frente a la crisis venezolana. Washington ha dejado claro que la única salida aceptable pasa por el regreso de los líderes exiliados, con especial énfasis en María Corina Machado, quien actualmente se encuentra en España. Kozak subrayó que la participación sin restricciones de Machado es una exigencia no negociable para considerar cualquier evento electoral como competitivo.
🇺🇸🇻🇪‼️ | El Departamento de Estado de Estados Unidos ha endurecido su postura frente al régimen chavista, articulando una exigencia directa para garantizar el retorno de María Corina Machado al país y su participación sin trabas en futuros procesos electorales. La petición fue… pic.twitter.com/0DwFVDXK7j
— UHN Plus (@UHN_Plus) April 17, 2026
La presión de Washington no se limita a las candidaturas, sino que apunta a la raíz del sistema controlado por el chavismo. Durante el interrogatorio de la congresista María Elvira Salazar, Kozak detalló que Estados Unidos exige una reestructuración total del Consejo Nacional Electoral (CNE) y del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). Para la Casa Blanca, los actuales entes carecen de la imparcialidad necesaria al estar integrados por fichas designadas por el régimen, lo que invalida cualquier intento de arbitraje transparente en el actual escenario político.
“Esperamos que María Corina Machado pueda regresar y participar libremente en una elección. Eso les ha quedado muy claro”, sentenció Kozak ante los legisladores.
Además de la purga institucional, el Departamento de Estado puso el foco en la actualización del Registro Electoral. Esta demanda busca garantizar que los millones de venezolanos en el exterior, así como los nuevos votantes dentro del país, puedan ejercer su derecho sin los bloqueos técnicos impuestos por el oficialismo. Kozak insistió en que "hay políticos de la oposición que todavía no pueden regresar", y que el acompañamiento internacional solo será posible si se eliminan las inhabilitaciones y se ofrece seguridad jurídica a la disidencia.

La declaración de Kozak coincide con un momento de extrema tensión en Caracas, donde Delcy Rodríguez ha intentado proyectar una imagen de "normalización" mediante acuerdos económicos con el FMI. Sin embargo, para Estados Unidos, el pragmatismo financiero no sustituye las reformas democráticas. La exigencia de una transición estable requiere, según el funcionario, que el árbitro electoral deje de ser un brazo ejecutor del partido de gobierno para convertirse en una institución independiente que recupere la confianza del electorado.
“Queremos que puedan regresar y participar. La comunidad internacional debe acompañar una transición hacia la estabilidad”, añadió el subsecretario para el Hemisferio Occidental.
El mensaje enviado desde el Capitolio es un recordatorio de que las sanciones y el reconocimiento internacional siguen vinculados estrictamente al cumplimiento de estándares democráticos. Mientras el gobierno de facto de Delcy Rodríguez celebra la flexibilización de licencias petroleras, Estados Unidos advierte que el alivio económico es reversible si no se permite que figuras como Machado regresen al país con plenas garantías.