Los países de la Unión Europea otorgaron la aprobación preliminar para un préstamo de 90.000 millones de euros destinado a Ucrania. La decisión se destrabó luego de que Hungría levantara su veto de varios meses sobre la financiación comunitaria. El acuerdo entre embajadores abre la vía para que la validación formal se concrete en el plazo de 24 horas establecido.
El cambio de postura de Budapest ocurrió tras el anuncio de Zelenski sobre la reparación del oleoducto Druzhba, dañado por ataques rusos. El primer ministro Viktor Orbán vinculaba el apoyo financiero a Ucrania con la reanudación del suministro de crudo hacia su territorio.

Orbán, tras perder las elecciones el pasado 12 de abril, se encuentra en sus últimas semanas al frente del Ejecutivo. Durante la campaña utilizó la oposición a Ucrania como eje central de su discurso político frente a Peter Magyar. Por el contrario, las garantías obtenidas sobre la no participación obligatoria de Hungría facilitaron finalmente el consenso entre los socios europeos.
La enmienda aprobada al Marco Financiero Plurianual permitirá a la Comisión Europea emitir deuda para cubrir el préstamo. Esta medida representa el último elemento legal necesario para poner en marcha la asistencia económica masiva hacia Kiev. El Ejecutivo comunitario estima que el primer desembolso de fondos podría producirse durante el segundo trimestre del presente año 2026.
Kaja Kallas, Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores, señaló que este avance fortalece la posición del bloque ante la invasión. La funcionaria destacó que el apoyo financiero es vital para sostener la infraestructura bajo asedio constante. La presidencia de la UE subrayó que “el acuerdo entre embajadores abre la vía a la validación formal”.
Junto al préstamo, el desbloqueo permite avanzar en el vigésimo paquete de sanciones contra el Kremlin. Hungría y Eslovaquia mantenían retenidas estas medidas que incluyen restricciones severas a servicios marítimos y petroleros rusos. La propuesta original busca sancionar a más entidades bancarias y energéticas para asfixiar la capacidad bélica de Moscú tras años de conflicto.
Chipre, actual presidente del bloque, coordina los esfuerzos para que la firma definitiva se realice antes de la tarde del jueves. La movilización de estos recursos es considerada clave para la estabilidad económica de Ucrania en un momento crítico de la guerra.
La Comisión Europea propuso originalmente estas medidas restrictivas el 6 de febrero para conmemorar el cuarto aniversario de la invasión. El retraso provocado por los vetos de Budapest y Bratislava impidió que los líderes comunitarios ratificaran el acuerdo durante su visita a Kiev.