Un equipo de buzos voluntarios británicos ha localizado los restos del guardacostas estadounidense Tampa, el buque naval más importante perdido por Estados Unidos durante la Primera Guerra Mundial. El descubrimiento se produjo a 91 metros de profundidad y a unos 80 kilómetros de la costa de Cornualles, poniendo fin a una incertidumbre histórica que se prolongó por más de 100 años.
La Guardia Costera de Estados Unidos confirmó la identidad del pecio tras colaborar con el grupo de buceo técnico "Gasperados", quienes utilizaron imágenes de archivo del armamento y el timón para verificar que se trataba de la nave desaparecida el 26 de septiembre de 1918.
La tragedia del Tampa ocurrió en apenas tres minutos, cuando fue interceptado por el submarino alemán UB-41 mientras navegaba hacia un puerto en Gales para repostar carbón. Un único torpedo impactó en el centro del buque, provocando una explosión devastadora que no dejó supervivientes entre los 131 tripulantes a bordo.

El grupo de voluntarios que realizó el hallazgo trabajó durante tres años junto a historiadores para rastrear la ubicación exacta del naufragio. Esta expedición, que comenzó formalmente en 2023, ha sido descrita por sus líderes como una misión de enorme valor simbólico para las familias de los fallecidos y para la historia naval de ambas naciones.
Entre las víctimas del hundimiento se encontraban 111 guardacostas estadounidenses, cuatro marinos de la Armada y 16 británicos, conformando una tripulación diversa que incluía a los primeros 11 afroamericanos de la Guardia Costera en morir en combate. Las autoridades norteamericanas destacaron que el Tampa es un símbolo de sacrificio y compromiso con el deber que trasciende el tiempo.
Tras la confirmación del hallazgo, las autoridades de Estados Unidos y el Reino Unido evalúan los pasos a seguir para proteger el sitio, que es considerado legalmente como una tumba de guerra. Se prevé el uso de tecnología robótica y sistemas autónomos para realizar exploraciones adicionales sin alterar la estructura del barco ni el descanso de los restos humanos.
(Con información de U.S. Coast Guard e Infobae)