El régimen de China entrenó de forma secreta a aproximadamente 200 militares rusos en su territorio nacional a finales del año pasado, quienes posteriormente fueron desplegados en los frentes de combate en Ucrania. Informes de tres agencias de inteligencia europeas y documentos oficiales bilingües firmados en Beijing el 2 de julio de 2025 confirman que las sesiones operativas se centraron en el manejo de drones, tácticas de infantería blindada y sistemas de guerra electrónica.
Este hallazgo contradice de forma directa la postura oficial de neutralidad que la administración de Xi Jinping sostiene ante la comunidad internacional, exponiendo una implicación material directa del Partido Comunista Chino en el suministro de capacidades tácticas avanzadas para sostener la campaña bélica del Kremlin.

El convenio estratégico estipuló que el personal militar ruso, compuesto por instructores de alto rango con capacidad de replicar los conocimientos en la cadena de mando, recibiera instrucción en bases de Nanjing, Shijiazhuang y Zhengzhou. Paralelamente, el texto secreto coordinó el envío de tropas de Pekín hacia instalaciones militares dentro de la Federación Rusa. Organismos de inteligencia europeos confirmaron la identidad de oficiales rusos, con rangos desde sargento subalterno hasta teniente coronel, que tras su instrucción en China operaron drones de ataque en Crimea y Zaporiyia.

Los registros internos del ejército ruso detallan que los cursos incluyeron prácticas de fuego de morteros de 82 mm dirigidas mediante reconocimiento aéreo de vehículos no tripulados. Asimismo, los oficiales del Kremlin recibieron capacitación en el Centro de Entrenamiento de Aviación Militar de Yibin, donde emplearon simuladores de vuelo especializados para pilotar drones de visión en primera persona (FPV) y modelos guiados por fibra óptica.
La asistencia militar del bloque de Pekín complementa el auxilio financiero que la segunda economía del mundo provee a Moscú mediante la compra masiva de petróleo, gas y carbón para evadir el aislamiento internacional impuesto por Occidente. En septiembre pasado, agencias europeas ya habían sancionado a corporaciones privadas chinas por desarrollar componentes tecnológicos para fabricantes de drones de ataque rusos.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Pekín rechazó las conclusiones de los servicios de inteligencia de la OTAN a través de un comunicado oficial, instando a las potencias de Europa Occidental a detener la confrontación política. Este nuevo eje de cooperación militar encubierta se hace público coincidiendo con la vigésimo quinta visita oficial de Vladimir Putin a territorio chino, planificada para consolidar la denominada alianza estratégica "sin límites" entre ambas naciones.
l}Las agencias de control fronterizo de la Unión Europea mantienen bajo monitoreo los flujos de tránsito de los instructores militares rusos que regresan desde el continente asiático. La documentación pericial recopilada por la prensa internacional incluye material fotográfico donde se observa a oficiales chinos uniformados impartiendo cátedra técnica sobre barredoras de minas y radares portátiles a las tropas del Kremlin.
(Con información de Reuters)