El presidente Donald Trump confirmó que China ha acordado la compra inicial de 200 aviones Boeing, con la promesa de ampliar el pedido hasta las 750 unidades. El pacto, sellado durante la cumbre bilateral en Pekín, posiciona a la manufactura de Estados Unidos como el eje central del desarrollo aeronáutico en Asia.
El mandatario destacó que el acuerdo incluye motores de tecnología avanzada de GE Aerospace, asegurando que la ingeniería norteamericana siga dictando los estándares de calidad y seguridad en la aviación civil internacional.
"El acuerdo incluye aproximadamente 200 aviones y la promesa de hasta 750 si hacen un buen trabajo", declaró Trump a la prensa.
La delegación de alto nivel que acompañó al presidente, compuesta por líderes de Boeing y GE Aerospace, trabajó para garantizar que este contrato no solo sea el más grande de la historia, sino que también consolide la ventaja competitiva de las empresas de EE. UU. frente a cualquier rival extranjero en la región.

La elección de Boeing por parte de las aerolíneas estatales chinas evidencia que la innovación de Estados Unidos sigue siendo inalcanzable para la competencia local e internacional. Al integrar modelos de vanguardia como el 737 MAX y aviones de fuselaje ancho, China reconoce implícitamente que la infraestructura aérea más confiable del mundo nace en las plantas de ensamblaje estadounidenses.
El Representante de Comercio, Jamieson Greer, señaló que el éxito en el sector aeronáutico es solo el inicio de una serie de compromisos que resaltan la fortaleza de la economía norteamericana. Con este avance, se garantiza que la industria de defensa y aviación de EE. UU. mantenga su hegemonía técnica y operativa sobre el mercado más grande del continente asiático.
Fuentes: Reuters