Desde el Air Force One, el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, ha denunciado que Cuba funciona como un estado cleptocrático bajo el control absoluto de una élite militar. Durante una entrevista con Fox News, el jefe de la diplomacia estadounidense señaló directamente al conglomerado GAESA como la herramienta de enriquecimiento de los generales del régimen, asegurando que estos se apropian de la riqueza nacional mientras la población civil atraviesa una hambruna sin precedentes.
🇺🇸🇨🇺‼️ | Marco Rubio denunció que la riqueza de Cuba está controlada por una sociedad privada propiedad de generales del ejército, que acumula 16 mil millones de dólares mientras la población se ve reducida a buscar comida entre los desechos de la calle. pic.twitter.com/pDMmE5eP38
— UHN Plus (@UHN_Plus) May 15, 2026
Según Rubio, mientras los cubanos “literalmente comen basura de las calles”, la cúpula militar dispone de una riqueza acumulada que alcanza los 16.000 millones de dólares. La administración Trump ha intensificado la presión económica mediante sanciones contra GAESA, su directiva y la minera Moa Nickel, en un intento por asfixiar las fuentes de ingresos de las fuerzas armadas cubanas.
Washington sostiene que este conglomerado controla más del 40 % de la economía de la isla, operando como el centro financiero de un sistema que utiliza el territorio cubano como base para operaciones de inteligencia extranjera y actividades terroristas. Rubio calificó estas acciones como “medidas decisivas” necesarias para proteger la seguridad nacional de los Estados Unidos ante la amenaza que representa un régimen situado a solo 90 millas de sus costas.

El endurecimiento del bloqueo incluye una nueva orden ejecutiva firmada el 1 de mayo por el presidente Donald Trump, la cual extiende las sanciones a cualquier empresa o individuo (aunque no sea estadounidense) que mantenga vínculos comerciales con Cuba en sectores clave como energía, defensa y finanzas.
Esta política se suma al bloqueo petrolero vigente desde enero y a las advertencias de Trump sobre una posible intervención directa en la isla. La tensión militar también ha escalado con la posibilidad del despliegue del portaaviones USS Abraham Lincoln en aguas del Caribe como medida de presión.
"Cabe esperar designaciones adicionales en los próximos días y semanas", advirtió Rubio respecto a la lista de entidades sancionadas por el Departamento de Estado.
Desde Washington se describe al sistema cubano como una estructura diseñada para el beneficio de élites corruptas, dejando al país en una ruina económica que ha forzado a la población a situaciones de extrema vulnerabilidad. El Departamento de Estado insiste en que las sanciones no buscan castigar al pueblo, sino privar a las fuerzas militares del acceso a activos ilícitos que sostienen su aparato represivo.
Fuentes: Fox News, EFE, Infobae, El Financiero.