El Senado de Estados Unidos aprobó este jueves, de forma unánime, una resolución para que el secretario de la Cámara alta retenga los salarios de los senadores durante cualquier cierre del gobierno. La medida surge tras una serie de bloqueos presupuestarios récord en el último año. Según la normativa, los pagos serán liberados únicamente cuando se restablezca la financiación de las agencias afectadas, entrando en vigor un día después de las elecciones generales del próximo 3 de noviembre.
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— UHN Plus (@UHN_Plus) May 14, 2026
El Senado de los Estados Unidos aprobó por unanimidad una resolución para que ningún senador reciba su cheque de pago mientras el gobierno federal esté cerrado. La medida fue impulsada por el senador republicano John Kennedy, poniendo fin a la indignante… pic.twitter.com/q8qadZfOJK
El proyecto, impulsado por el senador John Kennedy, pretende eliminar la ventaja constitucional que permitía a los miembros del Congreso seguir cobrando mientras la administración pública permanecía paralizada. Kennedy subrayó que cerrar el gobierno no debe ser la solución por defecto ante las diferencias políticas y que es necesario un "sacrificio compartido".
“Cerrar el gobierno no debe ser la solución por defecto; se trata de poner nuestro dinero donde está nuestra boca”.
La resolución no se aplicará a la Cámara de Representantes, debido a las tensiones y la autonomía de cada cámara. Kennedy señaló que los asuntos de la otra ala del Congreso corresponden a sus propios miembros, aunque reconoció que existe animosidad entre ambas partes. En el pasado, propuestas similares, como la del senador Lindsey Graham, sugerían una enmienda constitucional para obligar a renunciar al cheque de pago, pero el proceso legislativo actual se consideró una vía más rápida para implementar el castigo económico inmediato.

El año pasado, Estados Unidos sufrió dos cierres críticos: uno total de 43 días y uno parcial del Departamento de Seguridad Nacional que se extendió por 76 días, marcando hitos históricos de inactividad. Estas parálisis causaron dificultades financieras severas para decenas de miles de trabajadores federales que dejaron de percibir sus haberes.
La medida busca cambiar la dinámica de las negociaciones en Washington, donde el cierre administrativo se ha utilizado frecuentemente como herramienta de presión política. Al hacer que el estancamiento sea "financieramente doloroso" para los propios senadores, se espera que los acuerdos de gasto se alcancen con mayor celeridad.
(Con información de The Associated Press)