El exalcalde de Nueva York, Rudy Giuliani, reapareció esta semana en la conducción de su espacio radial tras ser hospitalizado en estado crítico por una neumonía grave. Giuliani, de 81 años, permaneció varios días en la unidad de terapia intensiva de un hospital en Palm Beach, Florida, donde requirió el uso de un respirador artificial.
Su equipo médico y legal atribuye esta complicación a una enfermedad restrictiva de las vías respiratorias, consecuencia de la exposición a contaminantes y polvo tóxico durante las labores de supervisión en la Zona Cero tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.
Durante la transmisión de The Rudy Giuliani Show, el exdirigente agradeció el apoyo recibido y mencionó haber mantenido contacto con el presidente Donald Trump durante su convalecencia. Su portavoz, Ted Goodman, confirmó que el estado de Giuliani fue considerado grave, llegando a requerir la asistencia de un sacerdote mientras se encontraba en coma.

El equipo legal de Giuliani evalúa su inclusión en el Programa de Salud del World Trade Center, un fondo federal que cubre tratamientos especializados para las víctimas de los atentados de 2001. Según especialistas consultados por The New York Times, la enfermedad respiratoria que padece puede manifestarse incluso dos décadas después de la exposición inicial a toxinas; el diagnóstico eleva el riesgo de padecer neumonía recurrente y otras complicaciones respiratorias.
La integración a este programa de salud podría facilitar el acceso de Giuliani al Fondo de Indemnización a las Víctimas, en un contexto marcado por dificultades financieras y procesos judiciales. En los últimos años, el exalcalde enfrentó condenas económicas millonarias, incluyendo un fallo de 148 millones de dólares por difamación en Georgia y deudas pendientes con sus equipos legales.
A pesar de sus problemas de salud y desafíos legales, Giuliani recibió un respaldo político significativo con el anuncio de la Medalla Presidencial de la Libertad por parte de Donald Trump en 2025. El reconocimiento se basa en su trayectoria pública tras el 11-S y en su reciente proceso de rehabilitación física. Andrew Giuliani, hijo del exalcalde, se encargó de registrar los detalles de la recuperación de su padre, quien planea utilizar sus plataformas digitales para relatar su paso por el coma y la intervención médica que permitió su estabilización.
(Con información de Infobae)