El líder de China, Xi Jinping, manifestó al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, que el mandatario ruso, Vladimir Putin, podría terminar arrepintiéndose de haber ordenado la invasión a Ucrania. La información, revelada por una investigación de Financial Times, detalla que el intercambio verbal se produjo durante la cumbre presidencial celebrada la semana pasada en Beijing, representando la postura pública más crítica adoptada por el gobierno chino hacia Moscú desde el inicio del conflicto armado.
La filtración de las conversaciones bilaterales trascendió en la antesala del arribo de Putin a la capital china, programado para este martes, con el objetivo de conmemorar el 25° aniversario del tratado de amistad chino-ruso y reforzar los lazos de cooperación energética compartidos. La ofensiva militar contra el territorio ucraniano comenzó en febrero de 2022, apenas tres semanas después de que ambos mandatarios proclamaran una asociación bilateral "sin límites" en Pekín.

Los reportes de inteligencia detallan que Trump propuso a Xi coordinar una postura tripartita junto a Rusia para contrarrestar las acciones de la Corte Penal Internacional (CPI), argumentando que las tres superpotencias comparten intereses soberanos contrapuestos a las resoluciones del tribunal internacional de La Haya.
La Casa Blanca emitió una hoja informativa oficial sobre los alcances de la cumbre en Beijing, aunque el documento omitió cualquier referencia explícita a la situación en Europa Oriental o a la figura del jefe de Estado ruso. Por su parte, la embajada de China en Washington evitó responder a los requerimientos de la prensa internacional, manteniendo la reserva sobre los diálogos que involucran el rechazo histórico de la administración de Trump hacia la CPI, organismo al que el gobierno republicano acusa de incurrir en una extralimitación judicial ilegítima.
En el plano militar, la guerra en Ucrania alcanzó una etapa de estancamiento estratégico tras cuatro años de hostilidades continuas, un escenario modificado recientemente por el incremento de la eficacia operativa de las incursiones ucranianas en territorio ruso. Las fuerzas de Kiev ejecutaron ataques masivos con vehículos aéreos no tripulados contra objetivos logísticos periféricos a Moscú, operaciones que el presidente Volodimir Zelensky declaró como acciones de legítima defensa.
Los bombardeos contra la infraestructura de transporte rusa se reanudaron tras el vencimiento de una tregua humanitaria de tres días negociada directamente por la diplomacia de Donald Trump. Dicho cese al fuego temporal facilitó que el Kremlin desarrollara el tradicional desfile militar del Día de la Victoria en la Plaza Roja sin registrar interferencias operativas ni amenazas aéreas en el espacio soberano de la Federación Rusa.
(Con información de Financial Times e Infobae)