La "Flotilla de la Libertad", que partió de Barcelona con una agenda anti-Israel, se encuentra en un escándalo de abuso de poder y sexo. Según denuncias del grupo palestino Heart of Falastin, un alto líder del comité directivo (el máximo órgano de gobierno de la organización) mantuvo relaciones sexuales con al menos tres voluntarios mientras se encontraban en el barco. El grupo denunció que realizar estos actos bajo su autoridad y en medio de una misión hacia una nación en crisis es una "clara violación de la ética y del poder", dejando en evidencia la hipocresía del liderazgo progresista.

El principal señalado en este escándalo es el activista brasileño Thiego Avila, de 39 años, quien ha sido visto en fotos en actitud cercana con Greta Thunberg en viajes anteriores. Grupos críticos como el Anti Esquerda Club han señalado directamente a Avila, ironizando sobre su conducta mientras la Marina israelí interceptaba la flotilla. El escándalo provocó un conflicto interno y Thunberg se vio obligada a renunciar al comité directivo y abandonar el barco principal en septiembre, siendo vista trasladándose a otra embarcación.
“Un líder de alto rango dentro de la flotilla entabló relaciones sexuales con múltiples activistas mientras estaba en el barco. No una persona. Ni dos. Tres individuos diferentes”, denunció el grupo Heart of Falastin.
La falta de seriedad de la misión quedó retratada durante ese viaje, cuando la radio del buque de Thunberg fue hackeada para reproducir a todo volumen canciones del grupo sueco ABBA, en una burla a la activista. Según medios como Il Manifesto, la frustración de Greta radicaba en que los líderes pasaban demasiado tiempo discutiendo sobre "asuntos internos" y peleas de dirigencia en lugar de enfocarse en Gaza.
A pesar de las denuncias, Avila ha negado los hechos, calificándolos de "campaña de desprestigio" y desviando la atención hacia temas inconexos como los archivos de Epstein. Por su parte, la organización de la flotilla admitió haber contratado un "comité de ética" compuesto por profesionales legales tras los viajes de 2025 para intentar mantener el control, revelando incluso que ya se han tomado medidas disciplinarias en otros casos de conducta inapropiada que no habían salido a la luz pública.