La incertidumbre crece en el sector salud de Venezuela tras la desaparición de 71 toneladas de suministros médicos enviados por Estados Unidos a finales de febrero. A pesar de que la entonces encargada de negocios, Laura Dogu, supervisó personalmente la entrega de más de 65.000 kilogramos de insumos destinados a paliar la crisis hospitalaria, los gremios denuncian que ni una sola jeringa ha llegado a los centros asistenciales.
Pablo Zambrano, secretario general de Fetrasalud, manifestó su total desconocimiento sobre el paradero de la donación, la cual fue entregada como un gesto tras la captura de Nicolás Maduro y el relanzamiento de las relaciones bilaterales bajo la presidencia encargada de Delcy Rodríguez.

La Federación Médica Venezolana (FMV) ha realizado un monitoreo exhaustivo en 18 estados del país, confirmando que los suministros "desaparecieron del radar" de la red pública de salud. Douglas León Natera, presidente de la FMV, criticó duramente que la ayuda humanitaria se haya quedado solo en fotos de aeropuertos mientras los pacientes siguen muriendo por falta de insumos básicos.
"El destino de esas 71 toneladas debe ser aclarado de inmediato", fustigó el vocero, quien recordó que la transparencia en este manejo es vital tras años de saqueo y desatención bajo el régimen de Maduro y sus aliados internacionales como Cuba.
En las imágenes difundidas durante la entrega oficial se observó a Félix Plasencia, representante diplomático de la administración de Delcy Rodríguez, recibiendo las cajas junto a funcionarios norteamericanos. Sin embargo, desde el Palacio de Miraflores no se ha emitido ningún cronograma de distribución ni se ha explicado por qué los hospitales continúan en estado de precariedad absoluta.
La presión sobre la gestión de Rodríguez aumenta ante la sospecha de corrupción en el manejo de la asistencia humanitaria brindada por la administración Trump. Médicos consultados en Caracas aseguran que, aunque se anunció el fin de la era de Maduro y Padrino López, las prácticas de opacidad en el Ministerio de Salud parecen mantenerse intactas.
El silencio oficial sobre las 71 toneladas enviadas desde Washington ha generado un clima de profunda indignación en las farmacias y pabellones del país. Mientras la presidenta encargada intenta consolidar su legitimidad internacional, el gremio médico advierte que no se puede hablar de un cambio real si las medicinas enviadas por los aliados democráticos no llegan a quienes las necesitan.
(Con información de Pedro Pablo Peñaloza)