España asiste a un cambio de paradigma en los valores de sus nuevas generaciones que contradice la narrativa oficial de progreso y cohesión del Ejecutivo. Según el informe ‘Jóvenes Españoles 2026’, presentado por la Fundación SM, la juventud española atraviesa una crisis de confianza institucional sin precedentes. Este martes, los datos revelan que casi siete de cada diez jóvenes (el 68%) declaran tener poca o ninguna satisfacción con el funcionamiento de la democracia, un desplome significativo frente al 80% de apoyo que registraba el sistema en 2019.
🇪🇸‼️ | Mientras Pedro Sánchez ostenta un crecimiento económico y social que no existe, la realidad social de España es distinta a la que imagina el progresista. El 68 por ciento de los jóvenes está insatisfecho con el funcionamiento de la democracia y la mitad de los jóvenes cree… pic.twitter.com/9kyxN8jaYx
— UHN Plus (@UHN_Plus) April 28, 2026
Este vacío de confianza está siendo ocupado por un inesperado retorno a la espiritualidad y un giro hacia posiciones políticas más firmes. El porcentaje de jóvenes que se identifica como católico ha experimentado un crecimiento notable, escalando del 31,6% en 2020 al 45% en 2025. Actualmente"bastante o muy importante” en su vida, alcanzando el dato más alto de toda la serie histórica del estudio.
Sin embargo, este auge de la fe convive con una visión pesimista del futuro y una creciente simpatía por soluciones autoritarias. El informe destaca que casi la mitad de los jóvenes considera necesaria la "mano dura" o cree que un régimen autoritario podría garantizar mejor la paz social. Este sentimiento se nutre de las dificultades estructurales que enfrenta el colectivo: en una escala del 0 al 10, los jóvenes puntúan con un 6,7 la dificultad para acceder a una vivienda y con un 6,1 la imposibilidad de formar una familia.
En el plano ideológico, el mapa político juvenil se ha desplazado drásticamente. En los últimos cinco años, quienes se identifican con la izquierda han disminuido en 12 puntos, mientras que aquellos que se sitúan en posiciones de derecha o centro-derecha han aumentado 14 puntos. Esta tendencia refuerza el apoyo hacia soluciones tecnocráticas, donde expertos elegidos por méritos sustituyan a una clase política por la que sienten un desprecio generalizado.
El estudio también pone el foco en la desigualdad educativa, vinculada estrechamente al origen social. Mientras el 35% de los hijos de universitarios alcanza estudios superiores, la cifra cae al 18,4% en familias con menor nivel formativo. Factores como la estabilidad familiar también resultan determinantes: el porcentaje de universitarios desciende del 55,5% en familias sin cambios estructurales al 40,2% en aquellas que han vivido divorcios o fallecimientos durante la infancia.
El diagnóstico de la Fundación SM deja una conclusión clara: la juventud española se aleja del modelo propuesto por el actual Gobierno. Ante un sistema que perciben como disfuncional para garantizarles una vida digna, los jóvenes están buscando refugio en la identidad religiosa y en la demanda de un orden más estricto, marcando una ruptura profunda con el consenso progresista de la última década.
Fuentes: Fundación SM (Informe Jóvenes Españoles 2026) / Diario ABC