El movimiento estudiantil venezolano, liderado por la Universidad Central de Venezuela (UCV), ha iniciado una fase de confrontación directa contra la gestión de Delcy Rodríguez. El presidente de la Federación de Centros Universitarios (FCU-UCV), Miguelángel Suárez, lanzó este miércoles un ultimátum de 15 días al Ejecutivo nacional para que ordene la liberación de los 457 presos políticos registrados en el país.
La tensión escaló tras denunciarse la muerte del preso político Víctor Hugo Quero Navas, un hecho ocurrido en julio de 2025 que el Ministerio del Servicio Penitenciario mantuvo oculto hasta la semana pasada. Los estudiantes subrayaron que no puede existir paz social mientras persistan estas detenciones y recordaron que las protestas se han intensificado tras la captura deL dictador Nicolás Maduro a principios de año.

La Asociación de Profesores de la UCV convocó a un paro nacional de 24 horas para el próximo 19 de mayo. La medida de fuerza tiene como objetivo principal la exigencia de salarios dignos, ante la negativa de la administración de Rodríguez de aumentar el salario mínimo. Aunque el Ejecutivo incrementó el "ingreso mínimo integral" a 240 dólares el pasado 30 de abril, los docentes denuncian que dicho monto carece de incidencia en las prestaciones sociales y no compensa la pérdida del poder adquisitivo.
La ministra de Educación Universitaria, Ana María Sanjuán, recientemente designada como parte de una renovación técnica del gabinete, rechazó el llamado a paro y exhortó a mantener los canales de diálogo. Sanjuán, quien también es profesora de la UCV, calificó las acciones de los gremios como "visiones unilaterales" que ignoran los esfuerzos del Gobierno por proteger el ingreso de los trabajadores.
El desenlace del ultimátum estudiantil y el acatamiento del paro docente definirán el nivel de gobernabilidad de Rodríguez en los próximos meses. Mientras la ministra Sanjuán ratifica la política de "diálogo permanente", los manifestantes aseguran que el tiempo de las conversaciones sin resultados ha agotado la paciencia de las comunidades académicas.