Un tribunal de la ciudad costera de Ashkelón ha decidido prorrogar por seis días adicionales la detención policial de los activistas Thiago Ávila y Saif Abukeshek, capturados el pasado jueves durante la interceptación de la Flotilla Global Sumud en aguas internacionales.

La justicia israelí ha elevado la categoría del caso a nivel penal, imputándoles delitos de extrema gravedad que incluyen colaboración con el enemigo en tiempos de guerra, contacto con agentes extranjeros y prestación de servicios a organizaciones terroristas.
Durante las audiencias celebradas este martes, que contaron con la presencia de representantes diplomáticos de España y Brasil, los detenidos comparecieron bajo estrictas medidas de seguridad y custodiados por un numeroso contingente policial. Ambos activistas mantienen una huelga de hambre desde el momento de su arresto, lo que ha comenzado a mellar su condición física; durante la vista, Abukeshek mostró un semblante visiblemente fatigado y solicitó agua poco antes de que se diera por terminada la sesión.
La defensa de los activistas, liderada por la abogada Hadeel Abu Saleh, ha cuestionado frontalmente la legalidad del procedimiento, argumentando que sus clientes son ciudadanos extranjeros capturados ilegalmente en aguas internacionales. Según la letrada, el interrogatorio de los servicios secretos se ha centrado en intentar vincular a los detenidos con el grupo terrorista Hamás, acusaciones que ambos han negado tajantemente.
Además de la batalla legal por los cargos imputados, las abogadas han denunciado ante el tribunal presuntos maltratos psicológicos en el centro de detención de Ashkelón. Según sus declaraciones, los activistas han sido sometidos a condiciones de frío extremo en sus celdas y técnicas de privación de sueño durante los interrogatorios, lo que ha agravado el desgaste físico derivado de la huelga de hambre.
(Con información de EFE y agencias)