Una patrullera del Servicio de Vigilancia Aduanera (SVA), la embarcación 'Audaz', ha sido objeto de una embestida por parte de una narcolancha durante una persecución nocturna en aguas de Almería. El incidente, que según los agentes fue un acto deliberado para permitir la huida de los delincuentes, se produjo cuando los funcionarios interceptaron una lancha cargada con contenedores de combustible.
En mitad del operativo, una segunda embarcación de apoyo irrumpió en la escena, maniobrando de forma agresiva hasta colisionar con la patrullera estatal, provocando la rotura de una de las ventanillas del puente de mando.
"Ha sido una embestida premeditada por parte de las organizaciones criminales; ha sido un atentado", sostuvo Jorge Samblás, portavoz del sindicato Justicia Salarial Vigilancia Aduanera (JUSVA).
La violencia del choque permitió que los tripulantes de la lancha cercada pudieran trasbordar a la embarcación de apoyo y darse a la fuga, dejando atrás la primera neumática. Fuentes próximas al caso señalan que en el operativo se vieron implicadas hasta seis "gomas", evidenciando la impunidad con la que operan estas organizaciones en el litoral español para suministrar logística al tráfico de drogas y personas.
Este nuevo ataque se produce apenas una semana después de la muerte de dos guardias civiles en Huelva bajo circunstancias similares, lo que ha elevado el tono de las reivindicaciones laborales de los agentes. Desde JUSVA exigen al Ministerio de Hacienda el reconocimiento inmediato como "profesión de riesgo", denunciando que los funcionarios arriesgan la vida frente a mafias cada vez más organizadas por salarios que rondan los 1.600 euros al mes.

El sindicato critica la "absoluta ignorancia" en la que trabaja este cuerpo policial, el cual se enfrenta a una flota de más de 600 narcolanchas sospechosas que patrullan las costas españolas con total agresividad.
"Necesitamos medios profesionales que nos den seguridad; un accidente sin medios es una tragedia", aseveró el portavoz de los trabajadores de Vigilancia Aduanera.
La lancha intervenida, que transportaba combustible para abastecer otras operaciones delictivas, finalmente no pudo ser remolcada a puerto debido a los daños sufridos durante el incidente. La Subdelegación del Gobierno en Almería, por su parte, ha confirmado que no hubo heridos personales.
La impunidad de las mafias en el Estrecho y el Mar de Alborán deja ver una vez más la insuficiencia de los recursos destinados a la protección de las fronteras europeas. Mientras el Gobierno se limita a registrar los daños materiales, los agentes exigen medidas contundentes que frenen la escalada de violencia.
Fuentes: El Español, El País.