El Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas de Mali (FAMA) informó este lunes la neutralización de un centenar de terroristas en la región de Koulikoro, al suroeste del país. La operación se ejecutó mediante ataques aéreos de precisión contra una columna de motocicletas que se dirigía hacia un refugio en la localidad de Kolokani.
Esta acción militar forma parte de la contraofensiva estatal lanzada tras el masivo asalto coordinado del pasado sábado, en el que facciones yihadistas y separatistas lograron sembrar el caos en diversas regiones del territorio maliense, incluyendo la capital, Bamako.

La situación de seguridad en el país alcanzó un punto crítico el fin de semana, cuando el Frente de Liberación de Azawad (FLA) y el Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM), filial de Al Qaeda, unieron fuerzas para tomar la estratégica ciudad norteña de Kidal. A pesar de que el Ejército asegura haber recuperado el control en varios puntos, la magnitud de la ofensiva ha puesto en evidencia la fragilidad del Gobierno de transición.
El golpe más contundente para el régimen fue el asesinato del ministro de Defensa, el general Sadio Camara, quien murió en un atentado con coche bomba en la localidad de Kati. Camara era una figura clave dentro de la estructura de poder de la junta, y su muerte ha sido confirmada oficialmente como un acto terrorista de gran envergadura.
El Ejército maliense reportó que la logística de los atacantes en desbandada fue destruida durante los recientes bombardeos, calificando la misión en Koulikoro como un "éxito total". Sin embargo, la presencia activa de células vinculadas tanto a Al Qaeda como al Estado Islámico (EI) mantiene a la población en un estado de alerta permanente.
La contraofensiva busca desarticular los refugios detectados al oeste de Kolokani, intentando frenar el avance de las columnas terroristas que utilizan la movilidad de las motocicletas para realizar ataques relámpago y desaparecer en la vasta geografía del Sahel.
(Con información de EFE)