Representantes militares de más de 30 naciones iniciaron en Londres una cumbre de planificación para coordinar la reapertura del estrecho de Ormuz. El encuentro de dos días busca establecer los lineamientos operativos de una misión multinacional defensiva encabezada por las potencias europeas.
La sede de las conversaciones es el Cuartel General Conjunto Permanente en Northwood, donde se trabaja para transformar los acuerdos de París en un plan de despliegue real. Los oficiales definen actualmente la estructura de mando y las capacidades militares que cada país aportará a la zona de conflicto.
El Ministerio de Defensa británico subrayó la necesidad de definir los activos navales y aéreos necesarios para proteger la ruta marítima más sensible del mundo. La misión busca revertir el bloqueo impuesto por Teherán, el cual detuvo el flujo de una quinta parte del petróleo comercializado globalmente.

La propuesta cuenta con el respaldo de medio centenar de gobiernos que coinciden en el carácter estrictamente defensivo de la futura misión. El ministro británico de Defensa enfatizó que la estabilidad de la economía global está vinculada directamente a la libertad de tránsito en la región.
El encuentro técnico coincide con la fase preparatoria de nuevas negociaciones diplomáticas mediadas por Pakistán en la ciudad de Islamabad. Aunque el cese de hostilidades se mantiene, todavía no existe un compromiso firme del régimen para liberar el paso de buques. La presencia internacional funcionará como una garantía de cumplimiento para cualquier acuerdo futuro.

El Reino Unido y Francia continúan sumando socios estratégicos para reforzar la legitimidad multinacional de esta fuerza de tarea conjunta. Aunque la lista definitiva de participantes se mantiene bajo reserva, el despliegue de fragatas ya está en fase de diseño. La prioridad es restablecer la cadena de suministro de hidrocarburos hacia las principales potencias occidentales.
Los mandos militares buscan definir un plan detallado que defina las capacidades disponibles y la estructura de mando y control para la zona. El Reino Unido y Francia, impulsores de la iniciativa, mantienen la convocatoria abierta para sumar más socios a la misión multinacional. La planificación en Northwood es el paso final antes de operativizar la protección del tráfico comercial.