El acuerdo, adelantado por fuentes cercanas a las negociaciones, contempla un préstamo federal masivo que permitiría a Spirit seguir operando mientras atraviesa su segundo proceso de bancarrota bajo el Capítulo 11 en menos de un año. A cambio del capital, el Departamento del Tesoro recibiría garantías (warrants) que podrían convertirse en una participación accionaria de hasta el 90%. Esta medida busca proteger los 14.000 empleos directos de la compañía y mantener la competencia en el mercado de vuelos económicos.

🇺🇸‼️ | Según reportes de The Wall Street Journal, la Administración del Presidente Trump negocia un rescate de 500 millones de dólares para Spirit Airlines a cambio de una participación accionaria. pic.twitter.com/p4fYsPmxT5
— UHN Plus (@UHN_Plus) April 22, 2026
La situación financiera de la aerolínea se volvió insostenible en las últimas semanas. Tras el inicio de las hostilidades en la región de Irán a finales de febrero, el precio del combustible para aviones se disparó de 2,50 a casi 3,80 dólares por galón. Con márgenes operativos ya negativos, Spirit comenzó a quemar liquidez a un ritmo que hacía imposible su salida de la quiebra prevista para este verano, llevando a sus acreedores a considerar seriamente el cese total de actividades.
“Spirit está en problemas y me encantaría que alguien la comprara. Son 14.000 empleos, y tal vez el gobierno federal debería ayudar en este caso”, declaró el presidente Trump este martes en una entrevista para CNBC, señalando su respaldo personal a la intervención.
El anuncio del posible rescate provocó un terremoto en los mercados financieros, con las acciones de Spirit subiendo más de un 140% en una sola jornada. Sin embargo, el acuerdo aún es fluido y enfrenta la supervisión del síndico de quiebras y las objeciones de algunos prestamistas que dudan de la viabilidad a largo plazo de la empresa ante un escenario de precios de energía persistentemente altos.
Para la administración Trump, este rescate marca un alejamiento de las políticas de ayuda generalizada a la industria, optando por una intervención quirúrgica en una empresa estratégica para el bolsillo de los estadounidenses. El objetivo es evitar que el colapso de Spirit reduzca drásticamente las opciones de viaje de bajo coste, lo que generaría un aumento inmediato en las tarifas de sus competidores directos en rutas clave.